El gremio que conduce Juan Carlos Scalesi cuestionó la política salarial del Gobierno, advirtió sobre un “ajuste permanente” y reclamó sueldos dignos para garantizar servicios públicos de calidad.
En la antesala de la paritaria prevista para este jueves, la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) fijó una posición crítica frente al Gobierno provincial y rechazó de plano la idea de no vincular los aumentos salariales a los índices de inflación. Desde el gremio sostuvieron que “no hay servicios públicos de calidad sin salarios dignos” y denunciaron que la política oficial implica un ajuste sostenido sobre los trabajadores estatales.
“El atar los salarios a una variable que la propia política económica empuja a la caída no es prudencia fiscal; es una decisión política de ajuste permanente sobre quienes viven de su trabajo”, afirmaron desde la conducción sindical encabezada por Juan Carlos Scalesi. En ese sentido, agregaron que “los empleados no pueden ni deben seguir financiando la incapacidad de gestión gubernamental”.
UPCN también cuestionó el rumbo general de la gestión provincial, al señalar que las inversiones en el sector energético no alcanzan para sostener el funcionamiento del Estado. “Energía, por sí sola, no alcanza para garantizar los servicios que el Estado está obligado a brindar”, expresaron, en referencia al impulso al petróleo y el gas, y advirtieron que mientras se prioriza ese sector “se desfinancia la salud, la educación y demás áreas esenciales, sostenidas cotidianamente por trabajadores con salarios deteriorados”.
En otro tramo del pronunciamiento, el sindicato apuntó directamente contra el Gobernador por su presencia territorial y sus prioridades políticas. “Viedma es el asiento natural de las autoridades. Sin embargo, el Gobernador no solo le da la espalda a la capital que gobierna, sino que desconoce una realidad básica: no hay servicios públicos de calidad sin salarios dignos”, remarcaron.
Con este posicionamiento, UPCN llega a la mesa de negociación salarial con un discurso endurecido y con fuertes cuestionamientos al modelo económico y de gestión del Ejecutivo provincial, anticipando un escenario de tensión en la discusión paritaria.










