Tras una audiencia en la Secretaría de Trabajo y medidas de fuerza, el gremio denunció trabas de las autoridades para la elección de delegados. En las próximas horas, el Ministerio de Salud se reunirá con los representantes gremiales para tratar una posible reestructuración del establecimiento.
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) consiguió un importante triunfo gremial al lograr la restitución de todos los derechos sindicales que habían sido vulnerados en el Hospital de Chimpay. El acuerdo se alcanzó tras una audiencia llevada a cabo en la delegación de la Secretaría de Trabajo, donde el sindicato formalizó su reclamo frente a las autoridades.
El conflicto se desató cuando la conducción del establecimiento sanitario incurrió en prácticas antisindicales al intentar impedir la normal elección de delegados gremiales. Pese a los obstáculos y las restricciones impuestas dentro del edificio, el sindicato logró garantizar el ejercicio de la libertad sindical y el estricto cumplimiento de la Ley de Asociaciones Sindicales. Para asegurar la democracia interna, ATE dispuso urnas en las inmediaciones del hospital, permitiendo que los trabajadores pudieran emitir su voto sin interferencias.
“Llegamos a este acuerdo luego de las medidas de fuerza que realizamos y de la denuncia pública contra las autoridades del hospital, que incurrieron en prácticas antisindicales al intentar impedir la elección de delegados”, señaló Mariela Rodríguez, secretaria general de la seccional Valle Medio de ATE, destacando la movilización y la unidad de los trabajadores para defender sus derechos.
Como siguiente paso en la resolución del conflicto, se confirmó que en las próximas horas las autoridades del Ministerio de Salud se reunirán con los delegados de ATE recientemente elegidos en el establecimiento. Desde el gremio anticiparon que de este encuentro podrían surgir novedades fundamentales respecto de una reestructuración en el hospital, un tema que había generado preocupación e incertidumbre entre el personal de salud.










