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(AUDIO)Laboratorio educativo en el Valle Medio: cuando la OCDE diseña el aula rionegrina

Estudiantes del Profesorado de Historia denuncian que una “prueba piloto” impulsa una reforma encubierta alineada con organismos internacionales, priorizando la formación para el mercado por sobre la construcción ciudadana. Sin consulta previa, seis escuelas del departamento de Avellaneda fueron elegidas para aplicar los lineamientos.

En los pasillos del Instituto de Formación Docente Continua de Luis Beltrán, la preocupación no es solo académica: es política. Joao Scaletta, estudiante del profesorado de Historia, no habla desde la especulación, sino desde la lectura detenida de los documentos oficiales y la reflexión colectiva con sus pares. Su diagnóstico es contundente: el Valle Medio se ha convertido en el “núcleo duro” de un experimento educativo que, bajo la etiqueta de “innovación”, busca transformar la escuela secundaria rionegrina según los mandatos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Según reveló a Radio Identidad el estudiante del profesorado de Historia, Joao Scalletta, la hoja de ruta llegó el 11 de diciembre de 2023, un día después de que asumiera el actual gobierno nacional. No fue una coincidencia. Según denuncian los estudiantes, esa brújula externa fue adoptada sin reservas por la gestión provincial, que encontró en el departamento Avellaneda —históricamente ligado al oficialismo local— el terreno fértil para implementar lo que oficialmente se niega llamar “reforma”, pero que en los cuadernillos de “Escuelas Secundarias Innovadoras” se define, una y otra vez, como “transformación”.

Mercantilizar la lógica didáctica

El corazón de la crítica estudiantil apunta a un giro ideológico de fondo: la educación deja de pensarse como derecho y formación ciudadana para convertirse en una herramienta de preparación laboral. “Han sido más pillos esta vez”, afirma Scaletta. “Se dieron cuenta de que no podían arancelar la educación, entonces mercantilizaron la lógica didáctica”.

En la práctica, esto se traduce en contenidos que priorizan “competencias” como el “espíritu emprendedor” y la “formación empresarial”, mientras se desplaza la construcción de una conciencia democrática y crítica. No se trata de formar profesionales con vocación de servicio, sino de moldear futuros trabajadores útiles al mercado. La pregunta que resuena en las aulas es incómoda: ¿para qué formar ciudadanos si lo que se necesita son empleados?

El Valle Medio como zona de sacrificio pedagógico

¿Por qué seis de los 23 colegios seleccionados a nivel nacional para esta “prueba piloto” están en el Valle Medio rionegrino? La respuesta, según los estudiantes, no es pedagógica, sino política y logística.

Primero, la región es el bastión electoral de “Juntos Somos Río Negro”, con figuras clave como Mónica Silva, exministra de Educación provincial, originaria de esa zona. Segundo, la baja densidad poblacional y la dispersión geográfica de las localidades facilitan la implementación de cambios sin generar resistencia organizada: es más fácil transformar un aula de 15 estudiantes que una de 35, y más difícil articular un rechazo cuando las escuelas están separadas por kilómetros de ruta.

A esto se suma una táctica de presión que los estudiantes califican de “bajeza”: la entrega condicionada de recursos. “Aparentemente, la Provincia tiene computadoras para repartir, y esa es la moneda de cambio: implementen esto y les damos 30 computadoras; si no, no hay equipamiento”. Mientras se habla de “transformación digital”, la realidad en las aulas es otra: conexiones a internet que colapsan, infraestructura precaria y colegios partidos en dos, como en Belisle.

Sin diálogo, sin consenso, sin legitimidad

Uno de los puntos más graves señalados por Scaletta y sus compañeros es la ausencia total de consulta con los actores que deberán llevar adelante estos cambios: los docentes. UNTER, el sindicato docente, ya expresó su rechazo, y los centros de estudiantes de los institutos de formación docente de la provincia comenzaron a organizarse.

“Nos reunimos, leímos los cuadernillos, los reflexionamos”, explica el estudiante. “Pero no hay una mesa de diálogo real. El Consejo Federal de Educación emite comunicados de media carilla que no dicen nada concreto”. La falta de transparencia se extiende a la evaluación: el nuevo sistema SiFECA (Sistema Federal de Evaluación, Acreditación y Certificación) también tiene como “conejillos de India” a los institutos de Río Colorado, Regina y Luis Beltrán. Dos de tres, otra vez, en el departamento de Avellaneda.

El fantasma de la ESRN y la memoria corta

Los estudiantes no olvidan. Recuerdan la implementación de la Escuela Secundaria de Río Negro (ESRN), presentada como panacea y hoy reconocida como un fracaso que dejó heridas pedagógicas y administrativas. “Cuando el río suena, agua trae”, reflexiona el periodista que entrevista a Scaletta. Y el río de las reformas educativas rionegrinas suele traer más promesas incumplidas que mejoras reales.

Incluso circula un dato que, aunque no pudo ser verificado oficialmente, resuena como advertencia: las provincias recibirían subsidios adicionales cuanto menor fuera el porcentaje de repitencia. Si fuera cierto, explicaría mucho sobre la lógica detrás de ciertas políticas: no se trata de educar mejor, sino de mostrar números que justifiquen financiamiento.

Resistir desde la formación

Frente a este escenario, los estudiantes del profesorado de Historia no se quedan callados. Su estrategia es clara: visibilizar. “Estamos muy agradecidos de poder hablar”, dice Scaletta. “Somos el portavoz de un grupo que leyó, que reflexionó, que se organizó”.

La resistencia no es solo negativa: es propositiva. Formarse como docente en tiempos de mercantilización educativa implica, para ellos, reafirmar la escuela como espacio de construcción ciudadana, de pensamiento crítico, de vocación por lo público. Mientras el gobierno provincial negocia su alineamiento con el nacional y los organismos internacionales, estos futuros profesores eligen otro camino: el de la pregunta, el debate y la defensa de una educación que no se rinda ante la lógica del rédito inmediato.

La educación no es un laboratorio. Los estudiantes no son conejillos de India. Y el Valle Medio, con toda su historia y su gente, merece algo más que ser la zona de prueba de recetas diseñadas en oficinas lejanas.

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