Con talleres, voluntariado y pasantes universitarios, la institución vuelve a dinamizar la vida de sus residentes, aunque enfrenta serias dificultades para sostener su funcionamiento sin apoyo estatal.
El Hogar de Ancianos San Antonio de Padua reactivó sus actividades habituales con una agenda de talleres y propuestas recreativas destinadas a mejorar la calidad de vida de sus residentes, en un contexto marcado por la preocupación económica.
Desde la Comisión de Apoyo informaron que, como cada año, se están organizando espacios lúdicos y de acompañamiento, impulsados tanto por voluntarios de la comunidad como por estudiantes pasantes de la Universidad Siglo 21, quienes colaboran en la planificación de tareas y actividades cotidianas.
La participación solidaria sigue siendo un pilar fundamental para el funcionamiento del hogar. Vecinos y voluntarios se acercan regularmente para compartir charlas, juegos y momentos de contención con los adultos mayores, muchos de los cuales no cuentan con redes familiares.
Sin embargo, la principal preocupación radica en la sostenibilidad económica de la institución. Actualmente, el hogar debe afrontar el pago de salarios y gastos operativos sin recibir subvenciones estatales, dependiendo casi exclusivamente de la colaboración de la comunidad.
“Nuevamente abrimos la posibilidad de que cada uno, con el aporte voluntario que pueda, se sume a nuestra obra. Cualquier monto es importante. Ya no contamos con cobradores, por eso informamos nuestro alias para quien quiera colaborar cuando pueda: prima.muro.pupila”, expresó Ricardo Calvo, integrante de la Comisión de Apoyo a través de su cuenta de facebook.
La situación expone una realidad que se repite desde hace más de tres décadas: pese a que la contención de adultos mayores sin familia es una responsabilidad del Estado en sus distintos niveles, el sostenimiento del hogar ha recaído históricamente en la solidaridad social y el voluntariado, con aportes municipales que nunca lograron cubrir las necesidades estructurales. De hecho la sede en la que funciona, fue financiada por un empresario italiano radicado en la zona en esa época.
En un escenario económico adverso que impacta con mayor fuerza en los sectores más vulnerables, garantizar el funcionamiento del hogar se ha convertido en un desafío cada vez más difícil de afrontar.
VIDEO PUBLICADO POR RICARDO CALVO en 2025- Clases de gimnasia adaptadas en el Hogar San Antonio de Padua. Estás clases las realizan talleristas con la ayuda de alumnos de Prácticas solidarias de la Universidad Siglo 21










