La entidad empresarial advirtió por el impacto económico y social que tendrá el cierre de la sucursal de Choele Choel, previsto para el 27 de febrero, mientras persiste el silencio del gobierno municipal, provincial, del arco político y del sindicato bancario.
Luego de que Perspectiva VM informara en primicia el cierre de la sucursal del Banco Macro en Choele Choel, con fecha prevista para el 27 de febrero, comenzaron a sentirse las primeras reacciones en la región, aunque hasta el momento la única manifestación pública provino de la Cámara de Comercio, Industria y Producción del Valle Medio. En contraste, no se registraron pronunciamientos oficiales del gobierno municipal, del gobierno provincial, ni del arco político en general, tanto del oficialismo como de la oposición. Tampoco se conocieron comunicados del sindicato que representa a los trabajadores bancarios.
A través de un comunicado, la Cámara de Comercio expresó su “preocupación ante las comunicaciones de cierre de la Sucursal del Banco Macro”, señalando que la medida proyectada impactará de manera directa en los comercios locales que realizan operaciones bancarias diarias en esa entidad, así como en empleados, jubilados y pensionados que perciben allí sus haberes.
La entidad remarcó que el traslado de estas actividades a otras localidades implicará mayores costos económicos y pérdida de tiempo, además de dificultades de accesibilidad para adultos mayores y personas con movilidad reducida. También advirtió sobre los problemas logísticos que esto generará, afectando la competitividad y la sostenibilidad de las empresas de la región.
En el mismo comunicado, la Cámara subrayó que, si bien se trata de una entidad privada, el Banco Macro es “un actor económico importante” para la localidad, que dinamiza el entramado productivo, comercial y social del Valle Medio. En ese sentido, advirtió que la pérdida de una entidad bancaria significará una reducción de servicios esenciales para la región.
Asimismo, informó que mantuvieron reuniones con autoridades del banco y que elevaron notas solicitando el acompañamiento de distintos organismos del gobierno provincial y municipal con el objetivo de revertir esta situación.
Mientras tanto, el cierre anunciado de la sucursal choelense continúa generando incertidumbre en comerciantes, trabajadores y usuarios del sistema bancario, en un contexto marcado por la falta de definiciones y de posicionamientos públicos por parte de los distintos estamentos políticos y gremiales de la región.










