La iniciativa incluida sin consulta al Palacio de Hacienda generó alarma en la City y en el equipo económico de Toto Caputo, que advierte que la medida le quita capacidad crediticia a los bancos y complica el plan de reactivación.
Federico Sturzenegger abrió un nuevo frente de conflicto dentro del Gobierno al incorporar en la reforma laboral un artículo que habilita el pago de salarios a través de billeteras virtuales como Mercado Pago, una decisión que encendió alarmas en el Banco Central, provocó el enojo del equipo económico y expuso la disputa de fondo con el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo.
El foco de la controversia es el artículo 35 de la reforma, que modifica el artículo 124 de la Ley de Contrato de Trabajo, el cual establece la obligatoriedad de pagar los sueldos mediante bancos o entidades autorizadas por el Banco Central. En su lógica desreguladora y sin consultar al Palacio de Hacienda, Sturzenegger avanzó sobre un aspecto considerado sensible para la arquitectura del programa económico.
La reacción fue inmediata. En el Banco Central y en la City interpretaron la medida como un golpe directo al sistema financiero tradicional. “El artículo tiene nombre y apellido: Marcos Galperín”, afirmó un integrante del equipo económico al medio digital La Política Online, en referencia al fundador de Mercado Libre.
La preocupación central radica en el impacto sobre el crédito. Según explicaron fuentes oficiales, a diferencia de los depósitos bancarios, los fondos que administran las billeteras virtuales deben mantenerse 100% líquidos, lo que impide que se transformen en préstamos. “Por una cuestión técnica, esos fondos son capacidad prestable que se le saca a los bancos”, detalló una funcionaria del equipo económico al mismo medio. Justamente, la expansión del crédito es una de las principales apuestas de Caputo para intentar reactivar una economía que no logra despegar.
A esto se suma otro frente de tensión: los bancos advierten que, si los salarios se canalizan por billeteras como Mercado Pago, cualquier retiro de efectivo terminaría siendo absorbido por la infraestructura bancaria tradicional, que debería hacerse cargo de la logística a pérdida.
El malestar del sector financiero ya fue trasladado al ámbito político. Durante las exposiciones en la Comisión de Trabajo del Senado en diciembre pasado, los bancos alertaron a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, sobre el efecto nocivo que el artículo 35 tendría sobre las líneas de crédito. La misma inquietud atraviesa al Banco Central que conduce Santiago Bausili, mano derecha de Caputo.
El episodio vuelve a dejar al descubierto la cruda interna entre Caputo y Sturzenegger por el rumbo económico. Tal como informó LPO, el ministro de Desregulación no oculta sus diferencias con el titular del Palacio de Hacienda, e incluso su nombre sonó como posible reemplazo de Caputo antes de las elecciones de medio término. El triunfo libertario en esos comicios, que consolidó a Caputo en Economía, no logró, sin embargo, clausurar una disputa que ahora se expresa en el corazón mismo de la reforma laboral.










