La seccional local cuestionó la falta de empatía del Consejo Directivo Central y sostuvo que los recursos gremiales deben contemplar situaciones excepcionales de salud.
El pedido urgente de ayuda de una docente afiliada que atraviesa una enfermedad neoproliferativa (cáncer) y la respuesta negativa de la conducción central de UnTER detonaron un enérgico comunicado de la seccional Catriel, que repudió los argumentos del Consejo Directivo Central (CDC), denunció falta de empatía y cuestionó la mirada de la dirigencia provincial respecto del destino de los fondos sindicales.
A través de un comunicado difundido en Facebook, el Consejo Directivo local de UnTER Catriel rechazó la respuesta del CDC ante la solicitud “urgente y excepcional” de asistencia económica para afrontar una intervención quirúrgica impostergable. Según señalaron, la conducción central eludió el pedido concreto y ofreció como única alternativa alojamiento sin costo en el hotel del sindicato en General Roca/Fiske Menuco, además de trasladar la responsabilidad económica a la seccional.
“La respuesta resulta claramente insuficiente frente a la gravedad del cuadro sanitario y los elevados costos que implica transitar una enfermedad de esta magnitud”, advirtió la seccional, que remarcó que sí brinda ayuda económica directa, acompaña a afiliados por razones de salud y afronta gastos fijos, y que el pedido al CDC fue complementario y excepcional para fortalecer una respuesta integral.
El comunicado también cuestiona que la negativa provenga de una conducción que, según expresaron, cuenta con más de 900 millones de pesos, mientras sostiene que los recursos “deben destinarse exclusivamente a las luchas y medidas de fuerza”. En ese marco, la seccional planteó interrogantes sobre el sentido de la solidaridad gremial: “¿Acaso transitar el cáncer no es una lucha?”, señalaron.
Finalmente, UnTER Catriel recordó que gestiones anteriores garantizaban estadía, resguardo y acompañamiento integral en situaciones críticas de salud, y apeló a la historia del sindicato, con 51 años de trayectoria, para reclamar que el bienestar de las y los trabajadores de la educación vuelva a ocupar un lugar central en la acción gremial.










