Gremios acusan al Ejecutivo municipal de haber retenido de manera sistemática alrededor de 9 millones de pesos de los salarios de los trabajadores. Hubo audiencia en la Delegación de Trabajo, pero el gobierno no asistió y dejó una nota. El conflicto escala y podría terminar en la Justicia.
El gobierno municipal de Choele Choel enfrenta un nuevo y serio frente de conflicto, esta vez por una presunta mala liquidación salarial que, según denuncian desde los gremios, no fue un simple “error administrativo” sino una decisión consciente que derivó en la apropiación indebida de dinero perteneciente a los trabajadores. La situación, lejos de encaminarse a una solución, se agravó este jueves cuando el Ejecutivo ni siquiera se presentó a la audiencia convocada por la Delegación de la Secretaría de Trabajo.
El eje del reclamo es claro: desde agosto de 2024 existía un acuerdo paritario que establecía que los aumentos debían calcularse sobre el salario neto, es decir, el sueldo de bolsillo. Sin embargo, el municipio dejó de aplicar ese criterio y comenzó a liquidar como si el acuerdo fuera sobre el básico, incumpliendo lo firmado. Para los gremios, no hay margen para la confusión: el acuerdo fue explícito y su incumplimiento generó una deuda acumulada cercana a los 9 millones de pesos.
La audiencia de este jueves había sido convocada justamente porque las partes no lograron destrabar el conflicto en el ámbito municipal. Aun así, el Ejecutivo optó por ausentarse. Solo envió una nota en la que sostuvo que la instancia “perdía sentido” porque los gremios habían solicitado volver a paritarias. Pero esa explicación fue rechazada de plano por las representaciones sindicales: una cosa no quita la otra. El pedido de paritarias existió, pero nunca se planteó que allí se resolvería este diferendo puntual, precisamente porque no hubo voluntad política de hacerlo.
Para agravar el cuadro, el municipio tampoco respondió al pedido de reapertura de paritarias ni fijó fecha alguna. Es decir: no asistió a Trabajo, no conformó la mesa de trabajo solicitada y tampoco habilitó el ámbito paritario. Una cadena de omisiones que, según advierten los gremios, agota la vía administrativa y deja como única salida la judicialización del conflicto.
Las fuentes sindicales relatan que el problema se arrastra desde hace meses. En octubre y noviembre se abonaron sumas parciales, con diferencias que oscilaron entre 45.000 y 65.000 pesos según el caso, pero luego el ítem directamente dejó de actualizarse. En diciembre, el municipio llegó incluso a proponer que la deuda se tome “a cuenta” de la paritaria 2026, una idea rechazada de manera unánime por los gremios. Después prometieron pagar en enero y febrero, aunque con cláusulas ambiguas que volvían a remitir el monto a futuras negociaciones. Nada de eso se cumplió.
Desde los sindicatos insisten en que no se trata de una recomposición salarial ni de un aumento extraordinario. Es, lisa y llanamente, dinero que debió haberse pagado y no se pagó. “Si dicen que hay que pagar una suma concreta, ese número sale de algún lado. No es de la inflación, no es de una mejora salarial: sale de la ecuación del acuerdo incumplido”, explican. Y agregan un dato inquietante: la retención fue pequeña mes a mes —mil pesos y algo en las categorías más bajas— pero constante. “De a puchito se fueron quedando con plata”, denuncian.
El perjuicio no es menor. Además de los 9 millones de pesos que hoy el municipio sigue utilizando, los trabajadores sufrieron durante meses una pérdida sostenida del poder adquisitivo, en un contexto inflacionario que no da tregua. Un conflicto que debió resolverse, como máximo, en octubre del año pasado, sigue exactamente igual.
Mientras el Ejecutivo municipal evita dar explicaciones y esquiva los ámbitos institucionales de resolución, el malestar crece y la confianza se erosiona. Cambiar la semántica no cambia la realidad: se llame “mala liquidación”, “interpretación distinta” o como se la quiera disfrazar, la deuda existe. Y cada día que pasa sin pagarse es un día más en el que el ajuste lo siguen pagando, una vez más, los trabajadores municipales de Choele Choel.










