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Preocupación por dos argentinos detenidos en Libia: denuncian una grave emergencia humanitaria

Tras once días sin información oficial, Lucas Aguilera y Paula Giménez lograron comunicarse con sus familias desde Bengasi. Organizaciones humanitarias denuncian aislamiento, huelga de hambre, deterioro físico y exigen una intervención internacional urgente para garantizar su integridad y lograr su liberación.

La situación de los ciudadanos argentinos Lucas Aguilera y Paula Giménez, detenidos en Libia del este mientras participaban del Convoy Global Sumud Magreb de ayuda humanitaria con destino a Gaza, genera creciente preocupación internacional. Según informó la agencia de noticias Nodal, ambos lograron comunicarse con sus familias el pasado 4 de junio, luego de permanecer once días sin que existiera información oficial sobre su estado.

De acuerdo con los testimonios transmitidos desde Bengasi, los dos argentinos y el resto de los voluntarios continúan detenidos en condiciones de aislamiento e incomunicación, sin posibilidad de contacto entre ellos. Además, sostienen una huelga de hambre desde hace más de cuatro días en protesta por su situación de privación de libertad. Algunos incluso iniciaron una huelga seca, sin ingerir alimentos ni líquidos, lo que incrementa de manera crítica los riesgos para su salud.

Los detenidos denunciaron episodios de desmayos, pérdida de peso, debilidad extrema y un marcado deterioro físico producto de la protesta. También reportaron condiciones de aislamiento prolongado, interrogatorios intensivos, presiones psicológicas, hostigamiento y falta de información clara sobre su situación judicial, circunstancias que podrían constituir violaciones al derecho internacional de los derechos humanos.

Según la información difundida por Global Sumud, los voluntarios permanecen alojados en un complejo penitenciario aislado administrado por el Ministerio del Interior de Libia, señalado localmente como un “black site” o centro de detención clandestino. La falta de supervisión independiente y de garantías mínimas de protección agrava la preocupación por la integridad física y psicológica de los detenidos.

Otro de los puntos señalados es la ausencia de atención médica independiente. Pese al deterioro de salud reportado y a los episodios de desmayo, las autoridades no habrían autorizado el ingreso de equipos médicos internacionales. Según indicaron, son los propios profesionales voluntarios que integraban el convoy quienes intentan asistir a sus compañeros, aun encontrándose ellos mismos en condiciones de agotamiento.

Desde las organizaciones que acompañan el caso sostienen que la posibilidad de comunicación con las familias habría sido consecuencia de la presión ejercida mediante la huelga de hambre y no de mecanismos institucionales de protección o supervisión humanitaria.

Frente a este escenario, familiares y organizaciones exigieron una visita humanitaria internacional urgente e independiente para verificar las condiciones de detención, constatar el estado de salud de los voluntarios y garantizar su integridad física y psicológica. También reclamaron asistencia médica especializada inmediata, acceso pleno a defensa legal, información oficial sobre la situación jurídica de los detenidos, acceso consular y el cese de las condiciones de aislamiento e incomunicación.

Lucas Aguilera y Paula Giménez habían viajado el 24 de mayo para participar del Convoy Global Sumud Magreb, una iniciativa civil internacional destinada a acompañar el ingreso de ayuda humanitaria al pueblo palestino en Gaza. Ambos formaban parte del equipo encargado de las negociaciones para facilitar el paso seguro de la asistencia.

Las organizaciones involucradas consideran que la detención de los voluntarios constituye una criminalización de la asistencia humanitaria y remarcan que no existe fundamento que justifique la prolongación de su privación de libertad. Asimismo, solicitaron la intervención inmediata del Estado argentino, Naciones Unidas, el Comité Internacional de la Cruz Roja y otros organismos internacionales para evitar consecuencias irreparables.

Mientras continúan las gestiones diplomáticas y humanitarias, familiares y organizaciones reiteraron su principal reclamo: la liberación inmediata de Lucas Aguilera, Paula Giménez y del conjunto de los voluntarios detenidos, además de garantizar el ingreso de ayuda humanitaria a la población civil palestina conforme a las normas del derecho internacional.

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