La legisladora Yolanda Mansilla presentó un proyecto para promover, a través del Banco Patagonia, una línea especial de financiamiento destinada a la adquisición e instalación de sistemas de energía solar fotovoltaica en los hogares de Río Negro. La iniciativa busca fomentar el uso de energías renovables y, al mismo tiempo, generar una alternativa frente al creciente impacto de las facturas de electricidad en la economía familiar.
La legisladora provincial Yolanda Mansilla presentó una iniciativa en la Legislatura de Río Negro para impulsar la creación de una línea de créditos que permita a las familias rionegrinas financiar la compra e instalación de sistemas de generación de energía solar fotovoltaica en sus viviendas.
El proyecto de comunicación está dirigido al Poder Ejecutivo provincial y propone avanzar en una articulación con el Banco Patagonia, en su carácter de agente financiero de la Provincia, para generar una herramienta crediticia específica que facilite el acceso de los hogares a este tipo de tecnología.
“Tenemos que lograr que la transición hacia las energías renovables también llegue a las casas de los rionegrinos. Muchas familias tienen interés en incorporar energía solar, pero hoy se encuentran con una dificultad concreta, que es afrontar la inversión inicial. Ahí es donde creemos que el Estado y el sistema financiero pueden generar una herramienta que haga posible esa decisión”, señaló Mansilla.
La legisladora remarcó además que la propuesta adquiere especial importancia en un contexto en el que el costo de los servicios eléctricos tiene una incidencia cada vez mayor sobre los presupuestos familiares. En ese sentido, consideró que facilitar el acceso a sistemas de generación solar no debe pensarse únicamente como una política ambiental, sino también como una inversión capaz de generar un beneficio económico para los hogares a mediano y largo plazo.
“Cada aumento en la factura de luz repercute directamente en el bolsillo de las familias. Por eso creemos que tenemos que empezar a ofrecer alternativas. Si una familia puede generar parte de la energía que consume, no solamente estamos promoviendo una forma más sustentable de producir energía, también estamos ayudando a reducir el impacto que tiene el costo de la electricidad sobre su economía”, sostuvo Mansilla.
La propuesta apunta a que el financiamiento pueda utilizarse para la adquisición e instalación de paneles solares fotovoltaicos, inversores, estructuras, protecciones eléctricas y los demás componentes necesarios para generar energía en los propios hogares.
Mansilla destacó que Río Negro ya cuenta con un marco normativo que permite avanzar en esa dirección. La Provincia adhirió mediante la Ley 5.617 al Régimen Nacional de Fomento a la Generación Distribuida de Energía Renovable, establecido por la Ley Nacional 27.424.
Este sistema permite que los usuarios generen energía eléctrica para su propio consumo a partir de fuentes renovables y que, bajo las condiciones establecidas, puedan inyectar los excedentes producidos a la red eléctrica.
“Tenemos las leyes, tenemos el recurso natural y tenemos familias que quieren avanzar hacia formas de consumo energético más sustentables. Lo que necesitamos ahora es acercarles las herramientas para que puedan hacerlo y para que esa inversión también pueda traducirse, con el tiempo, en un ahorro concreto”, afirmó.
El proyecto propone además evaluar la conformación de una mesa de trabajo integrada por el Banco Patagonia, las áreas provinciales competentes en materia energética, el Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) y las distribuidoras que operan en Río Negro.
El objetivo será coordinar aspectos financieros y técnicos, facilitar información a los potenciales usuarios y simplificar los procedimientos necesarios para la instalación y conexión de los sistemas domiciliarios.
Para Mansilla, avanzar en la generación distribuida significa también comenzar a pensar la transición energética desde la realidad económica de cada hogar: “La transición energética no tiene que ser algo lejano, reservado solamente para grandes proyectos o grandes empresas. También puede empezar en el techo de una casa. Y en un momento en el que pagar los servicios representa un esfuerzo cada vez mayor para muchas familias, tenemos que trabajar para que producir parte de nuestra propia energía sea una posibilidad real y no un privilegio para unos pocos”, concluyó Mansilla.










