El Tesoro norteamericano giró USD 808 millones en DEGs para que Economía cubra un vencimiento con el Fondo sin afectar las reservas. La maniobra, clave para que Caputo supere la revisión del FMI, deja al descubierto la fragilidad financiera y el respaldo discrecional de Washington al gobierno de Milei.
El Tesoro de Estados Unidos envió USD 808 millones al Gobierno argentino para que pudiera afrontar un vencimiento de intereses con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en una maniobra que dejó al descubierto las fragilidades del frente externo y contradijo el discurso oficial sobre un supuesto “récord de reservas”. El giro, realizado mediante Derechos Especiales de Giro (DEGs), permitió al ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, cubrir casi en su totalidad el pago de USD 833 millones que venció este 1 de febrero.
La asistencia fue clave para evitar que el pago impactara directamente en las reservas del Banco Central, que en el mercado estiman con un rojo cercano a los USD 18.000 millones, pese a las compras de divisas de las últimas semanas. Según reveló el diario digital La Política Online (LPO), fuentes al tanto de la operatoria explicaron que el objetivo fue “no perder reservas” y sostener artificialmente la acumulación exigida por el FMI. “Si pagaban con reservas los USD 1.100 millones que compraron en las últimas semanas, los perdían y era volver a empezar”, señalaron.
La maniobra no es aislada. Economía viene postergando desde el año pasado la revisión del programa con el FMI por el incumplimiento de la meta de reservas: primero se corrió para enero y ahora para febrero. Caputo necesita superar esa instancia para destrabar un desembolso de USD 1.000 millones, vital para sostener el esquema financiero del Gobierno.
“El mecanismo es simple: toman fondos del Tesoro de Estados Unidos, le pagan al FMI y así evitan que el pago impacte en reservas. Luego van a la revisión con el Fondo, la pasan, cobran los USD 1.000 millones y le devuelven los dólares al Tesoro. Se mienten al solitario”, resumió este domingo el director de LPO, Ignacio Fidanza, en el programa GPS.
El anticipo del nuevo giro norteamericano había sido publicado por Clarín, que precisó que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, transfirió los fondos el 29 de enero a través del Exchange Stabilization Fund. La decisión confirma que el respaldo político y financiero del gobierno de Donald Trump a Javier Milei sigue vigente, aunque sin formalizar el swap de USD 20.000 millones anunciado y optando por auxilios discrecionales.
De acuerdo a la información disponible, el Gobierno argentino habría pagado en pesos los DEGs enviados por Estados Unidos. Para ello, el Tesoro utilizó parte de los $2,3 billones que mantiene en su cuenta en el Banco Central, equivalentes a unos USD 1.580 millones. El plan oficial sería reponer esos DEGs al Tesoro estadounidense con el desembolso pendiente del FMI, siempre y cuando el organismo apruebe la segunda revisión del programa.
Mientras tanto, el calendario financiero sigue siendo exigente. A fines de febrero vence el pago de USD 990 millones de los bonos Bopreal colocados a empresas, y el total de compromisos para lo que resta del año supera los USD 12.000 millones. Según el banco Morgan Stanley, al Gobierno de Milei aún le faltan alrededor de USD 5.000 millones para cumplir con todas las obligaciones de 2026.
Con ese panorama, Caputo apuesta a una baja sostenida del riesgo país que le permita volver a los mercados voluntarios de deuda. Pero, por ahora, la supervivencia financiera del programa descansa más en la asistencia externa y en maniobras contables que en la solidez de unas reservas que el propio Gobierno presenta como históricas.










