Rubén Muñoz, referente del Consejo de Bienestar Policial y Penitenciario, denunció en LUVER que un agente cobra $56.000 de básico y advirtió: “No podemos permanecer inmóviles ante el hambre de nuestra gente”. Acampe en Viedma y nueva protesta en General Roca.
En un contexto de creciente tensión social y salarial, el Consejo de Bienestar Policial y Penitenciario encabezó un acampe en Plaza San Martín, frente a la Casa de Gobierno de Viedma, para exigir una recomposición salarial urgente. Rubén Ángel Muñoz, referente del organismo, fue contundente en su comunicación con el programa “LUVER” de FM de la Costa: “Hoy en Río Negro, un agente de la policía provincial o un penitenciario está mucho más por debajo del millón doscientos mil pesos. El gobierno anunció con bombos y platillo un 6% de recomposición en cuatro cuotas del 1,5%, pero eso impacta apenas $24.000 o $25.000 en el básico: una suma prácticamente irrisoria”.
La denuncia no admite matices: sin paritarias para el sector, la calidad de vida de los uniformados “sigue desmejorando y empobreciendo”. Hasta el momento, no hubo diálogo alguno con el ejecutivo provincial. “Cada vez que nos manifestamos, fue siempre a través de terceros que logramos una instancia de negociación”, señaló Muñoz, quien llamó al gobierno de Alberto Weretilneck a “reaccionar de manera inmediata antes de que las medidas de fuerza se sigan profundizando”. De hecho, ya se diagrama un nuevo acampe en General Roca, frente a la regional policial: “Los ánimos se van caldeando dentro de la fuerza”.
“El hambre no miente”: salarios en negro y evasión institucional
Muñoz puso números sobre la mesa para ilustrar la precariedad: “Un agente de policía cobra $56.000 de básico. El resto del salario es todo negro”. Detalló que conceptos como presentismo se pagan con “$2.000 irrisorios” y vivienda con “$30.000: ¿quién alquila algo con eso hoy en Río Negro?”. Y fue más allá: “La provincia de Río Negro es el principal evasor en cuanto a salarios. Ponen ítems en negro para ocultar la realidad”.
La crítica se extiende al modelo económico provincial. “Vemos anuncios de inversiones, contratos con YPF, dólares que ingresan… pero si todo eso no se refleja en el bolsillo de los asalariados, ¿de qué nos sirve a los rionegrinos tener un caño que viene de Vaca Muerta y va a parar a Sierra Grande si nuestros salarios son de hambre y de miseria?”. Para Muñoz, “las contrataciones son con el pueblo adentro. Las inversiones económicas tienen que ser con los trabajadores adentro para mejorar la vida de los rionegrinos”.
Respuesta a ataques políticos: “Es siniestro vincular el reclamo con intereses partidarios”
El referente del Consejo también respondió con firmeza a las declaraciones del legislador Facundo López, quien utilizó redes sociales para cuestionar su figura. “Me separaron por los reclamos que encabezé con anterioridad, pero está judicializado. Hablar de exoneración cuando ni siquiera tienen conocimiento de lo que están diciendo es realmente siniestro”, afirmó Muñoz, quien aclaró que actualmente trabaja como secretario asesor de un concejal en General Roca. “El hambre no miente. Que López deje de sacar fotos o videos para ver si uso o no una camioneta. El reclamo es legítimo, y tengo derecho, como cualquier ciudadano, a tener una visión política de nuestra provincia”.
Muñoz también denunció que “el aparato comunicacional del gobierno salió a golpear mi figura y a ningunear el reclamo en sí mismo”, mientras se destinan “45 millones a medios de prensa que nadie conoce, a influencers”. Frente a esto, destacó el apoyo social: “Cada vehículo, cada vecino que pasa por enfrente del acampe colabora con un bocinazo, saludando, levantando la mano. La gente entiende que hay una necesidad real detrás de cada uniformado”.
Diálogo, democracia y miedo al látigo administrativo
Aunque el consenso dentro de la fuerza es “absoluto”, Muñoz reconoció una limitante: el miedo. “Ese miedo a perder el trabajo, al sumario, al castigo oculto. En las últimas movilizaciones, quinientos compañeros terminaron sumariados por pedir un poco más de pan en la mesa de sus hijos”. Y sentenció: “Parecería que vivimos en una época de feudalismo donde el que trabaja tiene que tener miedo a peticionar. A más de 40 años de democracia, en Río Negro se siguen utilizando mecanismos de apriete hacia los trabajadores: policías, salud, docentes. Eso no es normal, no es legal, no debería estar permitido”.
Pese a la presión, el Consejo mantiene la protesta por canales democráticos: “No vamos a ver en Río Negro, por lo menos impulsado por el Consejo, policías uniformados o con armamento reclamando. Nuestro mensaje es de tranquilidad hacia la ciudadanía y no vamos a dejar de prestar un servicio tan esencial como es la seguridad”.
La palabra final, dirigida al gobernador, resume el tono editorial de la denuncia: “Diálogo, diálogo, mucho diálogo. La democracia se construye con diálogo, con miradas distintas. Que haga uso de lo que dijo su propio vicegobernador, Pedro Pesatti: ‘No podemos permanecer inmóviles ante el hambre de nuestra gente’. Eso es lo que está haciendo Rubén Muñoz. Eso es lo que está haciendo el Consejo de Bienestar. Que el gobierno se haga cargo de la pobreza a la que ha sumergido a la policía”.









