En entrevistas al programa “Zona Gris” de FM La Costa de Choele Choel, las secretarias generales de UnTER, Laura Ortíz (provincial) y Karina Castañeda (Valle Medio), trazaron un panorama crítico sobre la situación del sector docente, enmarcado en una crisis estructural del Estado provincial. A eso le sumaron las deficiencias edilicias con riesgo para alumnos y trabajadoras y trabajadores de la educación.
En un análisis conjunto que refleja la preocupación del gremio docente a nivel provincial y regional, las conducciones de Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (UnTER) denunciaron este miércoles un escenario de “salarios de pobreza, falta de recursos y deterioro edilicio generalizado”, al tiempo que advirtieron sobre el avance de reformas educativas que, a su criterio, priorizan la formación de “mano de obra” por sobre la construcción de “ciudadanos críticos”.
Las declaraciones fueron brindadas al programa “Zona Gris” de FM La Costa, emisora local de Choele Choel, y permiten reconstruir con detalle las principales líneas de conflicto que atraviesan a las y los trabajadores de la educación en la provincia.
Laura Ortíz: “El gobierno nos ataca latigazo tras latigazo”
La secretaria general de UnTER, Laura Ortíz, comenzó su intervención estableciendo que la crisis educativa “no es solamente del sector docente, sino que le pasa al conjunto de los trabajadores estatales”. En ese marco, enumeró una serie de problemas estructurales: salarios que no alcanzan la canasta básica, ausencia de presupuesto para materiales pedagógicos, y un marcado deterioro de las condiciones edilicias en escuelas de toda la provincia.
Uno de los puntos neurálgicos señalados por Ortíz es la sobrecarga áulica, agravada por el cierre de cargos en el nivel inicial. Si bien reconoció que hubo una disminución de la matrícula, sostuvo que esa coyuntura “podría haberse utilizado para mejorar la calidad educativa”. En cambio, denunció: “Hoy tenemos aulas superpobladas cuando las infancias y adolescencias necesitan una atención más personalizada, sobre todo en contextos de inclusión”.
Crítica política a las reformas educativas
En el plano político-institucional, la dirigente gremial afirmó que el gobierno provincial se encuentra “alineado con las políticas de ajuste impulsadas a nivel nacional”. Cuestionó especialmente las iniciativas de reforma en la escuela secundaria, que bajo la denominación de “innovación” avanzarían hacia un modelo educativo “más orientado al mercado laboral que a la formación integral y crítica de los estudiantes”.
“Se busca formar mano de obra antes que ciudadanos críticos”, advirtió Ortíz, quien también criticó la incorporación de cambios impulsados desde el gobierno nacional “sin instancias reales de debate”. Alertó sobre una “pérdida del rol pedagógico del docente” y una orientación hacia una educación “utilitaria”.
Relación con el Gobierno y medidas de fuerza
Respecto al vínculo con el Ejecutivo provincial, Ortíz denunció falta de diálogo genuino en las paritarias y una actitud “prepotente y denigrante” hacia la conducción sindical. Cuestionó con firmeza los descuentos salariales por días de paro, a los que consideró “una forma de disciplinamiento que vulnera el derecho a huelga”.
“El gobierno nos está atacando latigazo tras latigazo”, expresó, al detallar también situaciones vinculadas a auditorías médicas y recortes en licencias, medidas que —según indicó— agravan aún más la situación de los trabajadores.
Frente a este escenario, la conducción de UnTER impulsa la creación de fondos de lucha para sostener las medidas de fuerza, mientras insiste en la necesidad de ampliar el reclamo al conjunto de la sociedad. “Esta no es una pelea solo del sector docente o de salud, es una discusión que debemos dar como sociedad”, afirmó.
Por último, Ortíz destacó la importancia de la participación estudiantil y la articulación con distintos sectores. Valoró el trabajo conjunto con institutos de formación docente y centros de estudiantes, y llamó a fortalecer el debate dentro de las aulas. “El primer espacio de lucha es el aula. Necesitamos formar sujetos críticos, que se involucren y comprendan lo que sucede más allá de la escuela”, concluyó.
Karina Castañeda: “Pasamos de un 65% en blanco a casi 70% en negro”
En la misma emisión de “Zona Gris”, la secretaria general de UnTER Valle Medio, Karina Castañeda, expuso un complejo panorama regional que, según señaló, replica y profundiza las problemáticas denunciadas a nivel provincial.
Situación salarial y paritarias “sin propuestas”
Castañeda hizo hincapié en primer lugar en la situación salarial, denunciando un “estancamiento” desde septiembre de 2025 y una creciente precarización en la composición del sueldo. “Pasamos de tener un 65% del salario en blanco a casi un 70% en negro en la actualidad”, afirmó.
La dirigente cuestionó las propuestas del Gobierno provincial, a las que calificó de “engañosas”, especialmente en relación al pago de bonos “por cargo” y no por agente, lo que —a su criterio— fragmenta la unidad del colectivo laboral.
Sobre la última ronda paritaria, sostuvo que “no hubo ninguna oferta de recomposición salarial”. “El gobierno convoca a paritarias para no ofrecer absolutamente nada”, indicó, y agregó que incluso se intentó condicionar la discusión a otros temas, como las reformas educativas, desviando el eje central del salario.
Medidas de fuerza y reclamos específicos
En este contexto, Castañeda confirmó que el gremio llevará adelante un paro de 48 horas con movilización provincial, y no descartó posibles cortes de ruta, medida que se encuentra en plena organización logística y política.
Otro de los reclamos centrales tiene que ver con los gastos de movilidad. La referente sindical denunció que, si bien se amplió el tope de reconocimiento, el valor del combustible no se actualiza desde el año pasado, pese a los fuertes incrementos registrados en el mercado, lo que genera un perjuicio directo al bolsillo docente.
Reformas “paulatinas y silenciosas”
En cuanto a las reformas educativas, Castañeda advirtió sobre un proceso “paulatino y silencioso” que, según expresó, busca instalar un modelo orientado principalmente al mercado laboral, en detrimento de una formación crítica. “Se apunta a una educación financiada por empresas, con flexibilización curricular y menos estabilidad laboral docente”, señaló.
Además, cuestionó el enfoque de las reformas impulsadas y su rápida implementación, al considerar que responden a acuerdos con empresas y priorizan indicadores cuantitativos por sobre la calidad educativa. “Se busca formar una sociedad que obedezca, no que piense críticamente”, concluyó.
Emergencia edilicia en el Valle Medio
Uno de los puntos más graves expuestos por Castañeda fue el estado de la infraestructura escolar. Detalló problemas estructurales en establecimientos de Luis Beltrán, Chimpay, Choele Choel y Lamarque, donde se registran desde grietas en paredes y fallas eléctricas hasta patios en condiciones riesgosas e inundaciones recurrentes.
“No hay inversión real, solo parches”, remarcó, al exigir un plan urgente de refacción y mantenimiento preventivo que garantice la seguridad de alumnos y trabajadores.
Organización colectiva frente a la impotencia
Consultada sobre el ánimo del sector, Castañeda reconoció que existe “impotencia” ante la falta de respuestas del Estado, pero destacó la organización colectiva como principal herramienta de resistencia. En ese sentido, resaltó la implementación del Fondo de Huelga y las redes de solidaridad entre docentes para afrontar los descuentos por días de paro.
“La unidad es nuestra mayor fortaleza”, subrayó, al tiempo que hizo un llamado a la comunidad educativa y a la sociedad en general a acompañar el reclamo, que definió como “una batalla por la educación pública, gratuita, laica y de calidad”.
En síntesis: Las intervenciones de Laura Ortíz y Karina Castañeda en FM La Costa configuran un informe exhaustivo sobre la crisis multidimensional que atraviesa la educación en Río Negro. Salarios precarizados, infraestructura en riesgo, reformas sin consenso y una relación tensa con el gobierno provincial son los ejes de un conflicto que, según advierte UnTER, trasciende lo gremial y plantea una discusión de fondo sobre el modelo de sociedad que se busca construir. La convocatoria a la movilización y la articulación con estudiantes, familias y otros sectores del Estado anticipan un otoño caliente en el mapa de los conflictos sociales patagónicos.










