Una vecina de Choele Choel denunció que ni el municipio ni la Provincia brindaron asistencia para afrontar un estudio clave previo a una operación. El caso expone la distancia entre el discurso del ahorro y la realidad social.
En Choele Choel, una situación de extrema vulnerabilidad volvió a poner en evidencia las fallas —y la ausencia— del Estado en sus distintos niveles. Mientras el intendente Diego Ramello destaca como un logro la reducción del gasto público durante el ejercicio 2025, una familia sin empleo denuncia haber quedado completamente desamparada ante una necesidad de salud urgente.
El caso tomó estado público a través de redes sociales, donde Roxana Peralta relató la difícil situación que atraviesa junto a su esposo, Jorge Mateo. Sin trabajo y sin ingresos estables, la pareja enfrenta la necesidad de una intervención quirúrgica de rodilla, para la cual previamente deben realizar un estudio de resonancia magnética en la ciudad de Viedma.
Según explicó Peralta, luego de más de un mes y medio de espera lograron obtener un turno para el estudio, pero se encontraron con un obstáculo insalvable: no cuentan con los recursos económicos para costear los pasajes. Ante esta situación, recurrieron al municipio y al área de Desarrollo Social en busca de asistencia.
La respuesta, asegura, fue tajante: “no hay ayuda para nadie”.
El testimonio no solo refleja una situación individual, sino que deja al descubierto una problemática estructural. En contextos de crisis económica, el rol del Estado —tanto municipal como provincial— debería actuar como red de contención mínima frente a necesidades básicas, especialmente cuando se trata de salud. Sin embargo, en este caso, esa red parece haberse desdibujado por completo.
La ausencia de respuestas por parte de Salud Pública agrava aún más el panorama. Sin cobertura, sin ingresos y sin acompañamiento institucional, la familia queda atrapada en un círculo donde la urgencia médica choca contra la indiferencia administrativa.
“Entiendo que pueden existir limitaciones, pero también creo que hay situaciones que requieren sensibilidad, acompañamiento y compromiso”, expresó Peralta en su publicación, que rápidamente generó repercusiones entre vecinos.
El contraste entre la celebración del equilibrio fiscal y la falta de respuestas ante una necesidad urgente abre interrogantes profundos sobre las prioridades de gestión. ¿Qué significa “ahorrar recursos” cuando ese ahorro se traduce en la imposibilidad de acceder a un estudio médico esencial? ¿Cuál es el costo social de esa decisión?
Mientras tanto, la familia sigue esperando. Y el tiempo, en cuestiones de salud, no es un dato menor: es, muchas veces, la diferencia entre una solución a tiempo y un problema irreversible.
En Choele Choel, hoy, esa cuenta parece no estar siendo considerada.









