El organismo aseguró que la Argentina necesita ampliar la base tributaria, reducir exenciones y eliminar impuestos “distorsivos”. Según sus estimaciones, una reforma federal podría generar recursos equivalentes al 3,3% del PBI.
El Fondo Monetario Internacional volvió a intervenir en el debate fiscal argentino y presentó una serie de recomendaciones para reformar el sistema tributario nacional. El planteo surgió en el marco de la revisión del “Artículo IV” y de la segunda evaluación del acuerdo vigente con la Argentina.
En el informe, el organismo sostuvo que el país necesita avanzar hacia una reforma integral orientada a ampliar la base tributaria, simplificar impuestos y revisar beneficios fiscales. De acuerdo con sus proyecciones, los cambios podrían generar ingresos equivalentes al 3,3% del Producto Bruto Interno, de los cuales cerca de la mitad serían destinados a las provincias.
Uno de los principales focos estuvo puesto sobre el IVA. El FMI señaló que el gasto tributario argentino alcanza aproximadamente el 3,5% del PBI y remarcó que buena parte de ese costo se concentra en exenciones, alícuotas reducidas y regímenes especiales vinculados al impuesto al valor agregado, el Monotributo y otros esquemas preferenciales. Frente a ese escenario, propuso unificar alícuotas y reemplazar beneficios generalizados por compensaciones focalizadas para sectores vulnerables.
El informe también cuestionó distintos beneficios impositivos que, según indicó, no cumplen objetivos sociales claros. En ese marco, recomendó reducir regímenes especiales para determinadas actividades económicas y avanzar en una simplificación general del sistema tributario.
Otro de los puntos centrales estuvo relacionado con el impuesto a las Ganancias. El organismo destacó que la recaudación actual representa apenas el 1,8% del PBI y recordó que la reforma aplicada en 2023 dejó alcanzado por el tributo a menos del 1% de los trabajadores formales. Aunque parte de esos cambios fueron revertidos durante 2024, el FMI consideró que el piso de exención sigue siendo elevado y propuso reducirlo para que al menos el 20% de los asalariados vuelva a tributar.
Además, sugirió armonizar deducciones y simplificar escalas para mejorar la eficiencia recaudatoria. Según las estimaciones del organismo, esas modificaciones podrían aportar recursos equivalentes al 0,4% del PBI.
En relación con el Monotributo, el documento reconoció que el régimen permitió formalizar pequeños contribuyentes y ampliar el acceso a servicios previsionales y de salud. Sin embargo, advirtió que la brecha respecto del régimen general genera distorsiones, desalienta el crecimiento empresarial y provoca saltos bruscos entre categorías.
Por ese motivo, el FMI recomendó acercar progresivamente el Monotributo al régimen general, reducir el impacto de los límites entre escalas y unificar contribuciones e impuestos. También planteó profundizar el uso de herramientas digitales para facilitar el cumplimiento tributario. Según el informe, esos cambios podrían generar entre 0,4% y 1% adicional del PBI en ingresos fiscales.
El organismo también apuntó contra el esquema vigente del impuesto sobre sociedades. Cuestionó la alícuota máxima del 35% por considerarla superior al promedio internacional y afirmó que el sistema progresivo actual incentiva maniobras de evasión. Como alternativa, propuso estudiar una tasa fija del 30% combinada con un impuesto mínimo sobre la facturación empresarial.
En materia de impuestos especiales, el Fondo recomendó actualizar por inflación los tributos sobre combustibles y cigarrillos y avanzar hacia esquemas mixtos para productos como alcohol, tabaco y bebidas azucaradas, combinando gravámenes específicos con impuestos sobre el valor final de los productos.
Tras detallar esos ejes, el informe sostuvo que el margen fiscal generado debería utilizarse para eliminar tributos considerados distorsivos, entre ellos las retenciones a las exportaciones agropecuarias y los impuestos sobre transacciones financieras.
El documento dedicó un apartado especial al complejo agroexportador y aseguró que una reducción gradual de las retenciones sobre la soja y sus derivados podría incrementar la producción, las exportaciones y la superficie sembrada. Según las proyecciones del organismo, una eliminación total de esos derechos de exportación podría generar un aumento cercano al 10% en las ventas externas de cereales y oleaginosas, con un ingreso adicional estimado en 5.000 millones de dólares anuales.
Finalmente, el FMI recordó que el gobierno de Javier Milei se comprometió a presentar antes de fin de año una propuesta de reforma tributaria integral. El objetivo oficial, según remarcó el organismo, será avanzar hacia un esquema más eficiente y equitativo, manteniendo el equilibrio fiscal y reduciendo gradualmente los impuestos que afectan la actividad económica.









