Mientras el Congreso se apresta a debatir una nueva ley de tierras que elimina las restricciones a los capitales foráneos, Emiratos Árabes y Qatar se hicieron de decenas de miles de hectáreas en la cordillera y la costa rionegrina a través de empresas pantalla. La legisladora Magdalena Odarda impulsa una investigación por lavado de dinero y contrabando de divisas tras una reveladora confesión judicial.
Mientras en el Congreso de la Nación se prepara el terreno para el debate de la llamada “Ley de Extranjerización de la Tierra” —nombre con el que las organizaciones territoriales bautizaron al proyecto oficial de Inviolabilidad de la Propiedad Privada—, en la Patagonia la preocupación por el avance de capitales foráneos en zonas de altísimo valor ecológico y estratégico toca un punto de ebullición.
Según reveló una exhaustiva investigación del diario Página/12, en la provincia de Río Negro se consolida un fenómeno sin precedentes: la compra de tierras por parte de Estados extranjeros. “Los que ahora están comprando las tierras ya no son particulares, ni empresas, ni grupos de inversión: los que compran son directamente los Estados extranjeros”, advirtió en diálogo con este medio la diputada provincial por el bloque Vamos con Todos, Magdalena Odarda.
La confesión judicial y el despojo mapuche
El caso más emblemático ocurre en la zona cordillerana de las altas cumbres rionegrinas, territorio de la Lof Cayunao. Soledad Cayunao, integrante de la comunidad, describió la avanzada del Fideicomiso Amaike, de capitales emiratíes, que incluso la llevó a juicio por usurpación de 14 mil hectáreas que su pueblo utiliza históricamente en el verano.
“Como dijo el lonko, los lugares que agarran son estratégicos, son lugares de altas cumbres que no se deben vender, como las orillas de los ríos. O sea: no están respetando ni eso”, explicó Cayunao a Página/12.
El punto de quiebre ocurrió en abril de 2026, durante el juicio oral. Hugo Barabucci, un empresario argentino, expolista y accionista de la compañía, confesó bajo juramento que las tierras las compró con fondos donados por el gobierno de los Emiratos Árabes Unidos (EAU).
–Lo compró a través de una donación: ¿de quién recibió esa donación?, le preguntaron en el estrado.
–Del gobierno de los Emiratos Árabes, respondió Barabucci, reconociendo una operación por unos dos millones de dólares.
Enclaves extranjeros y la “ruta del dinero”
Ante esta revelación, la legisladora Magdalena Odarda presentó formalmente un pedido de informes al Ministerio Público Fiscal de Río Negro, con el respaldo de los bloques Vamos con Todos y PJ Nuevo Encuentro. El objetivo es que se investigue la posible comisión de contrabando de divisas, lavado de dinero y violación a la ley de tierras.
Odarda puso el foco en la “ruta del dinero”: los fondos habrían salido del First Gulf Bank en Abu Dhabi, pasado por el J.P. Morgan Chase en Nueva York y llegado al país sin cumplir los controles aduaneros y fiscales. “Estamos ante un hecho de extrema gravedad que puede comprometer la soberanía, el control de nuestras fronteras y la protección de nuestros bienes naturales comunes”, sostuvo la legisladora, quien además adelantó que impulsará ante el Fiscal de Estado la nulidad absoluta de la operación.
El mapa de la “Patagonia Árabe” es vasto. En la última década, capitales de EAU y Qatar se hicieron de entre 60.000 y 70.000 hectáreas. El Estado qatarí posee unas 10.000 hectáreas en la Meseta Baguales para un emprendimiento de esquí ultraexclusivo, con microcentrales hidroeléctricas sobre el arroyo Baguales. Por su parte, EAU acumula más de 50.000 hectáreas entre el alto Chubut (incluyendo un coto de caza y territorios de la comunidad Cayunao), el río Foyel y la costa atlántica (Bahía Dorada), donde construyeron una pista privada del tamaño del aeropuerto de Bariloche.
Para burlar la Ley de Tierras vigente, que prohíbe la participación directa de Estados extranjeros, utilizan sociedades asentadas en el país. Odarda detectó firmas como Manzil S.A., cuya composición accionaria pasó de dos argentinos a dos emiratíes vinculados directamente con el Estado de EAU: el general retirado Matar Suhail Ali Al Yabhouni Aldhaheri y Osama Hussein Saleh Hussein Alahadaly, hombre de confianza del emir Mohamed bin Zayed Al Nahayan.
Un refugio geopolítico en la Cordillera
La compra de tierras parece exceder el negocio inmobiliario. En febrero de 2026, el emir de Abu Dhabi aterrizó en Bariloche con una comitiva de más de 200 personas. Odarda analiza este hecho a la luz de la geopolítica global: “A esta altura me permito pensar que hay algo más que la compra de tierras, porque la fecha en la que vino coincidió con el ataque que hizo Irán sobre las instalaciones estadounidenses en Emiratos Árabes. Están armando una suerte de refugio antibombardeos aéreos o antinuclear”, planteó la legisladora.
El Observatorio de Tierras y el riesgo de la nueva ley
El fenómeno rionegrino es parte de un problema mayor. Según el Observatorio de Tierras (Conicet-UBA), el 5% del territorio argentino (13,2 millones de hectáreas) ya está en manos extranjeras. Sin embargo, el peligro radica en que estas compras se concentran en zonas estratégicas: nacientes de ríos, fronteras y bosques nativos, donde en muchos casos ya se superó el límite legal del 15%.
Pablo Volkind, del Observatorio, cuestionó la necesidad de modificar la ley actual: “¿Por qué tienen que eliminar esta ley? En las zonas estratégicas el límite ya está frenado porque superan el 15%. Es decir, ya no se puede vender más tierra”.
No obstante, el proyecto que se debate en el Congreso amenaza con abrir las compuertas. Entre los cambios centrales, se busca eliminar el tope del 15% a escala nacional, provincial y departamental; suprimir el cupo por nacionalidad; habilitar la adquisición de nacientes y “ojos de agua” (hoy prohibidas); y derogar la protección en zonas de frontera, heredada de un decreto-ley de 1944.
La deuda histórica con los pueblos originarios
Para los pueblos originarios, la discusión excede lo económico. Orlando Carriqueo, vocero mapuche y defensor de derechos humanos, recordó que la Patagonia fue históricamente territorio indígena y adelantó que mantienen una demanda ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por despojo territorial.
“Nosotros hoy tenemos una demanda ante la CIDH por el despojo territorial, porque lo que está en juego es la discusión por la tierra. Nunca van a tener seguridad jurídica porque lo que posiblemente cambie es el derecho indígena de la tierra. Y no hay seguridad jurídica si no contemplan el derecho indígena”, sentenció Carriqueo.
Mientras el Congreso define el futuro de la propiedad rural, en Río Negro el paisaje ya cambió. Territorios que otrora fueron de libre acceso y ceremoniales para los mapuches, hoy operan como enclaves soberanos de otros Estados, vigilados por hombres armados y cercados por el capital foráneo.









