Por la dignidad de quienes educan, cuidan y sirven a la provincia
En una provincia que presume de valores republicanos, el gobierno de Río Negro ha decidido que sus trabajadores esenciales —docentes, policías, agentes de salud— vivan por debajo de la línea de pobreza. No es una consecuencia accidental de la crisis: es una política deliberada. Mientras los salarios se licuan y los subsidios de movilidad se congelan en cifras irrisorias, las y los docentes rionegrinos se ven obligados a depender de la solidaridad de conductores de transporte público para llegar a sus aulas. Sí, leyó bien: viajar “a dedo” no es una anécdota folklórica; es la realidad cotidiana de quienes forman a las nuevas generaciones.
El bono por movilidad docente, regulado por normativas que parecen extraídas de otra era, establece valores que ni siquiera cubren el costo real del combustible, mucho menos el desgaste vehicular o el tiempo de traslado o -peor aún- el costo de transporte de pasajeros en servicios de línea larga, en horarios en que no hay interurbanos como el caso de Valle Medio por ejemplo. Para los agentes policiales y otros estatales, la situación es idéntica: el Estado les exige presencia territorial, pero les niega los medios básicos para ejercerla. ¿Desde cuándo la función pública se ejerce con limosnas?
UnTER planta bandera: “Organizarnos es la respuesta ante el silencio”
En este contexto de abandono sistemático, la Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (UnTER) convoca a una jornada provincial de lucha para este 15 de abril, con una acción simultánea en todas las delegaciones de IPROSS, el instituto de obra social que debería garantizar la salud de los trabajadores y sus familias.
La consigna es clara y urgente:
- Reincorporación inmediata de la vocalía de UnTER en la Junta de Administración de IPROSS, tras su exclusión arbitraria en una maniobra que el gremio denunció como “insólitamente veloz” y avalada por el poder político [[14]].
- Respuestas urgentes frente a la crisis en las prestaciones: listas de espera interminables, medicamentos sin cobertura y trámites burocráticos que vulneran derechos básicos.
- Cumplimiento efectivo de los derechos garantizados por ley, porque la normativa no puede ser letra muerta mientras los trabajadores enferman esperando una respuesta.
“Organizarnos es la respuesta ante el silencio. ¡Por una obra social al servicio de lxs trabajadorxs!”, proclama el gremio, recordando que la salud no es un favor, sino un derecho constitucional.
Sin salario digno, sin diálogo, sin respeto: el plan de lucha se profundiza
La medida del 15 de abril no es un hecho aislado. Es el primer acto de un plan de lucha que se intensificará con un paro provincial los días 16 y 17 de abril, decidido en el último Congreso General Extraordinario de UnTER. La razón es simple y contundente: el gobierno no ofrece una propuesta salarial acorde, niega el diálogo real y adopta medidas que agravan el conflicto.
Los datos duelen: los docentes rionegrinos acumulan cinco meses sin modificaciones salariales estructurales, salvo sumas fijas temporarias que no reparan la pérdida del poder adquisitivo [[6]]. La última oferta gubernamental —un 5,29% para marzo más una suma compensatoria fragmentada— fue calificada como “insuficiente” por la mayoría de las seccionales del gremio, desde Bariloche hasta Viedma, desde Roca hasta San Antonio.
Mientras tanto, el costo de vida en Río Negro no espera. El transporte público, lejos de ser subsidiado para quienes más lo necesitan, ve recortados sus apoyos estatales [[26]]. Los docentes, que ya cobran por debajo de la canasta básica, deben elegir entre comer o trasladarse. Esa no es una decisión personal: es una violencia institucional.
La hipocresía del “diálogo” y la responsabilidad ineludible del gobierno
El gobierno provincial insiste en hablar de “mesas de negociación”, pero sus acciones gritan otra cosa: exclusión gremial de órganos de control [[14]], ofertas salariales que no alcanzan para cubrir la inflación real, y una indiferencia glacial frente a las condiciones de trabajo. No es falta de recursos: es falta de voluntad política. Río Negro tiene margen fiscal; lo que no tiene es disposición para priorizar a quienes sostienen la educación, la seguridad y la salud pública.
La exclusión de UnTER de la Junta de Administración de IPROSS no es un detalle administrativo: es un mensaje. Un mensaje que dice: “Sus derechos no nos importan; su representación, tampoco”. Pero el mensaje de los trabajadores es más fuerte: no vamos a retroceder.
Visibilizar en toda la provincia: sin respuestas, hay plan de lucha
Por eso, este 15 de abril, en cada delegación de IPROSS, jubilados y docentes en actividad presentarán formalmente su reclamo. Por eso, el 16 y 17 de abril, las aulas estarán vacías no por capricho, sino por dignidad. Porque cuando el Estado incumple su deber, la huelga no es una interrupción: es un acto de responsabilidad cívica.
El gobierno es el único responsable. Responsable de salarios que empobrecen, de movilidad que no alcanza, de una obra social que no obra, de un diálogo que no dialoga. Y responsable, sobre todo, de haber olvidado que detrás de cada número en una planilla hay una persona que enseña, que patrulla, que cura, que construye provincia.
Hoy, la pregunta no es si habrá paro. La pregunta es: ¿hasta cuándo el gobierno de Río Negro seguirá apostando a que el cansancio gane a la dignidad?
“¡SIN RESPUESTAS, HAY PLAN DE LUCHA!
¡Por salarios dignos, movilidad real y derechos efectivos!
¡La docencia rionegrina no se arrodilla!” expresa el Sindicato.










