El escándalo de la criptomoneda $Libra acaba de sumar un capítulo que podría convertirse en uno de los más comprometedores para el presidente Javier Milei. Una investigación publicada por La Nación reveló que Hayden Davis, el empresario estadounidense señalado como creador del token, transfirió más de cinco millones de dólares digitales a una financiera vinculada a Mauricio Novelli, el empresario que la Justicia identifica como el presunto nexo entre ambos.
La secuencia resulta, cuanto menos, sugestiva. Dos semanas antes del lanzamiento de $Libra, Davis fue recibido por Milei en la Casa Rosada. Poco después de ese encuentro, según la investigación periodística, el empresario realizó la millonaria transferencia hacia una financiera que operaba habitualmente para Novelli, a través de las denominadas “cuevas” cripto administradas por Orlando Mellino y Camilo Rodríguez Blanco, también bajo la lupa de los investigadores.
La revelación vuelve a colocar en el centro del expediente una pregunta que la Justicia aún intenta responder: ¿existió únicamente un negocio privado fallido o hubo un esquema diseñado para aprovechar la influencia presidencial y beneficiar a un grupo reducido de operadores?
La cronología que alimenta las sospechas
Los tiempos no pasan inadvertidos.
Mientras el presidente Milei publicaba desde su cuenta de X el mensaje que impulsó miles de inversiones en $Libra, Novelli se encontraba junto a Davis en Estados Unidos. Según la investigación de La Nación, ambos mantenían una comunicación telefónica con el mandatario en ese mismo momento.
No se trata del único elemento que compromete al empresario argentino.
Semanas atrás, Página/12 difundió fotografías y videos donde Novelli aparece ingresando al Banco Galicia de Martínez con bolsos antes y después del estallido del denominado criptogate. Aquellas imágenes alimentaron la hipótesis de que parte de los fondos obtenidos mediante la operatoria podrían haber sido convertidos en efectivo mediante las financieras hoy investigadas.
El celular de Novelli: audios, dinero y un supuesto acuerdo por US$5 millones
Las pericias sobre el teléfono celular secuestrado a Mauricio Novelli aportaron nuevos elementos que complejizan aún más la investigación.
Entre las pruebas incorporadas al expediente figuran audios en los que el empresario daría instrucciones para retirar dinero de una financiera y otro registro donde ordenaría separar 2.000 dólares para “la secretaria de Milei”.
Sin embargo, el hallazgo que más inquieta a los investigadores es una nota encontrada en el mismo dispositivo donde se menciona un presunto acuerdo por cinco millones de dólares a cambio del respaldo presidencial al proyecto $Libra.
Ese documento no constituye por sí mismo una prueba concluyente sobre la existencia del acuerdo, pero sí integra el conjunto de evidencias que la Justicia analiza para reconstruir cómo se gestó el lanzamiento de la criptomoneda.
La causa también se juega en los tribunales
Mientras aparecen nuevas evidencias, el expediente judicial quedó envuelto en otra polémica.
El juez resolvió excluir de la causa a los cinco grupos de damnificados que actuaban como querellantes, justamente quienes impulsaban buena parte de las medidas de prueba. La decisión había sido solicitada por la defensa de Mauricio Novelli.
La resolución provocó fuertes críticas de dirigentes opositores y de los abogados de las víctimas, quienes sostienen que el apartamiento debilita la investigación y favorece a los imputados.
La controversia creció aún más porque la decisión coincidió con la designación, por parte del Gobierno nacional, de Ana María Cristina Juan, esposa del magistrado interviniente, como jueza federal de Hurlingham. Aunque no existe evidencia que pruebe una relación entre ambos hechos, la simultaneidad alimentó cuestionamientos políticos sobre la independencia del proceso.
El 10 de agosto, una audiencia clave
La Cámara Federal de Apelaciones deberá decidir el próximo 10 de agosto si restituye a los damnificados como querellantes.
Pero detrás de esa discusión procesal se esconde una cuestión mucho más profunda: definir si el caso $Libra fue una inversión riesgosa que salió mal o una maniobra fraudulenta cuidadosamente planificada.
Al justificar la exclusión de las querellas, el juez sostuvo que quienes compraron el token sabían —o debían saber— que estaban ingresando en un mercado altamente especulativo y volátil, razonamiento que deja entrever que, a su criterio, no habría existido un engaño penalmente relevante.
Los abogados de los damnificados sostienen exactamente lo contrario.
En su apelación afirman que el derrumbe de $Libra no fue consecuencia de la volatilidad propia del mercado, sino de un “rug pull”, una maniobra conocida en el universo cripto mediante la cual quienes controlan un proyecto inflan artificialmente su valor para luego retirar masivamente los fondos y abandonar a los inversores.
Según la presentación judicial, 74 billeteras digitales vinculadas a los imputados realizaron compras segundos antes del mensaje presidencial utilizando información privilegiada, para luego retirar alrededor de 44,5 millones de dólares. Para las querellas, esa secuencia constituye el núcleo de una presunta estafa de enormes dimensiones.
Un expediente que sigue creciendo
Cada nueva prueba incorporada parece alejar la posibilidad de que el caso $Libra quede reducido a una simple inversión fallida.
Las transferencias millonarias, las reuniones previas al lanzamiento, las comunicaciones entre los protagonistas, el contenido del celular de Mauricio Novelli y la disputa judicial por el control de la causa conforman un rompecabezas cuya resolución todavía está lejos.
Mientras la Justicia intenta determinar responsabilidades penales, el costo político para el Gobierno continúa aumentando. Porque más allá del desenlace judicial, el expediente ya dejó instalada una pregunta que sigue sin una respuesta definitiva: qué papel desempeñó realmente el Presidente en una operación que terminó con millones de dólares desaparecidos y miles de inversores denunciando haber sido víctimas de un fraude.










