La investigación por la muerte del ciclista Darío Miguel Farías en Lamarque dio un vuelco inesperado luego de que el único detenido asegurara ante la Justicia que no manejaba el vehículo involucrado en el choque fatal. La familia de la víctima expresó indignación, denunció amenazas y anticipó que apelará la medida.
La causa por la muerte del ciclista Darío Miguel Farías sumó un nuevo capítulo de fuerte impacto judicial y social en Lamarque. El hombre que permanecía detenido acusado de homicidio culposo calificado por conducción imprudente y abandono de persona seguido de muerte recuperó la libertad luego de declarar que quien conducía el automóvil al momento del hecho era su hermano menor de edad.
Durante la audiencia judicial, el imputado sostuvo que el pasado 17 de abril le prestó el vehículo al adolescente de 15 años para que fuera a comprar pan mientras compartían un encuentro familiar por el cumpleaños de su abuela.
“Sí, le presté mi auto, siempre me lo pide pero nunca se lo había entregado, esta vez sí, solo para ir a comprar”, declaró ante el fiscal Germán Balditarra y la fiscal adjunta Marina Morandi.
Según su relato, el menor regresó minutos más tarde con una actitud extraña. “Llegó y se encerró, comió pero no compartió al momento de la torta, algo raro por su forma de ser”, afirmó.
El acusado también reconoció que continuó utilizando el automóvil luego del hecho y antes de ser detenido. “Sí, lo usé con mis hijos, porque es mi medio de transporte”, respondió al ser consultado por el abogado querellante Santiago Güenumil.
Tras escuchar la declaración, la Fiscalía consideró que, de corroborarse con otras pruebas, la investigación deberá enfocarse en la participación del adolescente señalado como presunto conductor.
El juez Roberto Gaviña Sánchez resolvió conceder la libertad al imputado, aunque bajo estrictas medidas preventivas: uso de tobillera electrónica, prohibición de residir en Lamarque, fijación de domicilio en Luis Beltrán, prohibición de salir del país y restricción absoluta de acercamiento o contacto con la familia de la víctima.
Además, se acordó modificar el recorrido laboral del hombre, quien trabaja como camionero, para impedir viajes internacionales mientras avance la causa.
La resolución provocó profundo malestar en la familia de Darío Farías. Gustavo Farías, hermano de la víctima, expresó su indignación por el cambio de rumbo judicial y aseguró que atraviesan momentos de enorme angustia.
“No puede ser que maten a una persona y que el culpable vuelva a reanudar su vida normal. Darío no puede reanudar su vida”, manifestó conmovido.
También cuestionó las decisiones judiciales adoptadas en la causa. “La Justicia determina un día que son culpables y después pasa esto. Nosotros nos quedamos con el dolor para siempre”, señaló.
En ese contexto, la familia confirmó que durante las últimas horas realizó una denuncia formal por presuntas amenazas recibidas mientras avanza la investigación.
Gustavo Farías además apuntó contra las implicancias legales vinculadas a la edad del nuevo señalado como presunto conductor. “Para algunas cosas son mayores y para otras son menores”, expresó.
El caso generó una fuerte conmoción social en Lamarque y derivó en movilizaciones vecinales reclamando justicia y el esclarecimiento del hecho.
Darío Miguel Farías había sido atropellado el pasado 17 de abril sobre avenida Sarmiento al 800. Tras el impacto fue trasladado en estado crítico a General Roca, donde falleció horas después.
Ahora, la causa ingresa en una etapa especialmente compleja debido a la participación de un menor de edad, un escenario que podría modificar tanto el encuadre judicial como las eventuales responsabilidades penales.










