Un expediente federal en Texas valida documentalmente la transferencia de US$200.000 al diputado y el hallazgo de un contrato millonario en manos de Fred Machado. La causa destapa cómo aviones secuestrados con toneladas de cocaína operaron bajo una trama de trusts con nexos directos en la Argentina.
La Justicia federal de Estados Unidos dio por confirmada la conexión financiera y el protagonismo de José Luis Espert dentro de la red de fideicomisos aeronáuticos investigada por lavado de dinero y narcotráfico internacional. El expediente tramitado en Texas, identificado como U.S. v. Mercer-Erwin y reconstruido por el periodista Ariel Festa para Noticias Argentinas, incorpora documentación oficial que corrobora la participación del diputado liberal en el entramado económico del empresario Federico “Fred” Machado, señalado en Argentina como principal financista del espacio político que encabeza.
La causa judicial deja explícito el rol de Espert en el flujo de capitales de la operatoria. En las planillas de transferencias analizadas por las autoridades estadounidenses figura una operación por US$200.000 vinculada directamente al dirigente. Este registro judicial se entrelaza con los antecedentes de la detención de Machado en Viedma, donde las fuerzas de seguridad secuestraron un contrato por US$1 millón relacionado con el líder liberal. Para los investigadores federales, la trazabilidad bancaria confirma que la estructura de financiamiento del proyecto político se nutrió de los movimientos gestionados a través del entramado de trusts aeronáuticos bajo lupa.
Aviones, cocaína y maniobras registrales
El núcleo de la investigación apunta a una red de fideicomisos administrada por la Aircraft Guaranty Corporation (AGC) y Wright Brothers Aircraft Title, diseñada para ocultar la titularidad real de aeronaves de alto valor mientras se movilizaban decenas de millones de dólares. El expediente detalla el secuestro del Gulfstream N311BD en Belice, el 27 de febrero de 2020, con 2.310 kilos de cocaína; las imágenes judiciales muestran paquetes con sellos de Apple, Nike y Quaker, vinculados en la presentación oficial a cargamentos del Cártel de Sinaloa. Semanas antes, en Guatemala, fue decomisado el British Aerospace N305AG con cerca de 1.700 kilos y matrícula falsa, junto a armas y bultos con el sello de Ferragamo.
A pesar de los decomisos, los registros de la FAA y los correos electrónicos intervenidos revelan que se continuaron tramitando formularios de compraventa, pedidos de baja de matrícula y cambios de titularidad. Un mensaje a la administradora Debra Mercer alertaba: “Another plane carrying drugs under aircraft guarantee name”. Días después, otra pregunta directa al equipo legal: “The aircraft was caught with drugs. How do we proceed?”. Para Homeland Security Investigations (HSI), estas maniobras configuraban un esquema estructurado de lavado, fraude electrónico y falsificación de registros aeronáuticos.
La huella financiera de Machado y el acuerdo judicial
En ese entramado, Fred Machado aparece como presidente de South Aviation y beneficiario de operaciones millonarias. Entre 2016 y 2020, desde cuentas escrow de Wright Brothers Aircraft Title salieron US$75.660.400,62 hacia entidades vinculadas al empresario, entre ellas South Aviation, MDP Trading/Minas del Pueblo y Aircraft Finance Aircorp. La propia acusación federal señaló que “WBAT no mantenía todos los fondos depositados en escrow”, lo que permitió desviar capitales que debían permanecer resguardados para operaciones aeronáuticas lícitas.
Machado aceptó declararse culpable de lavado de dinero y fraude en el marco de un acuerdo con la fiscalía federal, que dejaría caer la imputación por narcotráfico pendiente de homologación judicial. En paralelo, la Justicia de Texas ya dictó condenas: Debra Lynn Mercer-Erwin fue sentenciada a 16 años de prisión, mientras Kayleigh Moffett y Carlos Rocha Villaurrutia se declararon culpables en abril de 2023.
Otros nexos argentinos y la confesión operativa
El expediente también deja trazas de otros actores con domicilio en la Argentina. En una presentación judicial figura la firma Easy Flight Inc., con el avión N100QR (Canadair Challenger 600) destruido en Venezuela en septiembre de 2020 en un episodio asociado a vuelos ilegales. Allí se identifica a M. Mariano Aníbal Garbini d/b/a Easy Flight Inc., con domicilio declarado en Buenos Aires. Registros corporativos de Florida ubican además a “Gustavo Ranucci” como vicepresidente de la misma empresa, aunque el expediente aclara que aún no existe documentación estadounidense que confirme sin margen de duda que se trate del empresario ligado a negocios con Marcelo Tinelli y jugadores de San Lorenzo.
La frase que Machado pronunció a fines de 2025 –“Yo movía toda mi guita por Aircraft Guaranty”– adquiere hoy el valor de una confesión operativa que la Justicia federal ya materializó en sentencias. Con el expediente abierto, los aviones secuestrados con cocaína y la validación documental de los flujos hacia el entorno de Espert, la causa U.S. v. Mercer-Erwin marca un punto de inflexión en la investigación del narcotráfico transnacional y su infiltración en estructuras financieras y políticas de la región.










