Vanina Muñoz, trabajadora municipal durante seis años, aseguró haber sufrido hostigamiento y persecución por parte de un superior que pretendía un video de ella desnuda. Afirma que informó la situación al intendente Gustavo Sepúlveda y al presidente del Concejo Deliberante, pero que no obtuvo respuestas. Tras realizar una denuncia por violencia de género y recibir licencia psiquiátrica, fue desvinculada del municipio mientras se encontraba de vacaciones.. El intendente dijo que simplemente no se le renovó el contrato.
La ex trabajadora municipal de Chimpay, Vanina Muñoz, brindó una extensa entrevista a Radio Identidad y al diario digital PerspectivaVM.ar, donde relató detalles de la denuncia por presunto acoso, hostigamiento y abuso laboral que presentó contra quien se desempeñaba como encargado de personal del municipio, individuo mque, según Vanina, ya tendría denuncias anteriores. A la par, su abogado iniciaria una demanda laboral por haber sido despedida mientras gozaba de licencia. Desde la Secretaría de Trabajo están en conocimiento pero -siempre según la versión de Vanina- decidieron no hacer nada porque el tema está judicializado.
Según su testimonio, los episodios comenzaron hace aproximadamente dos años. Muñoz sostuvo que sufría persecuciones, discriminación y asignación de tareas pesadas de manera reiterada. La situación habría escalado cuando tomó conocimiento de que su superior habría ofrecido dinero a otro trabajador municipal para obtener un video suyo sin ropa.
La trabajadora aseguró que comunicó los hechos al intendente Gustavo Sepúlveda y que incluso se presentó acompañada por una compañera de trabajo, aunque afirmó que nunca recibió respuestas concretas ni medidas de protección. También manifestó que el presidente del Concejo Deliberante estaba al tanto de la situación.
“Ya no podía trabajar tranquila. Iba con miedo al trabajo y hasta evitaba ir al baño del municipio por temor a cruzármelo”, relató durante la entrevista.
Muñoz indicó que, ante el deterioro de su salud emocional, debió iniciar tratamiento psicológico y posteriormente psiquiátrico. Señaló además que continúa medicada y que incluso atravesó internaciones debido a su estado de salud.
La denuncia fue presentada en la Justicia bajo la figura de violencia de género y, debido a vínculos familiares del denunciado con integrantes del Ministerio Público Fiscal local, la causa fue derivada a General Roca. Según explicó, ratificó la denuncia durante una audiencia realizada meses atrás y continúa a la espera de avances judiciales.
La situación laboral se agravó cuando, tras finalizar una licencia psiquiátrica y encontrarse utilizando días de vacaciones pendientes, recibió una carta documento notificándole que quedaba desvinculada de la Municipalidad de Chimpay. Según relató, la misma autoridad que autorizó sus vacaciones firmó posteriormente el despido.
La ex empleada sostuvo que nunca se le informaron formalmente las causas de la desvinculación y aseguró que solicitó una junta de disciplina para aclarar la situación, instancia que, según denunció, jamás fue convocada.
El silencio de los Sindicatos ATE y UPCN
Según el relato de la trabajadora, tanto ATE como UPCN fueron informados de la situación de abuso y hostigamiento que atravesaba. Sin embargo, la intervención sindical habría sido escasa y sin resultados concretos. Muñoz señaló que, tras uno de los episodios que la llevó al límite de su resistencia emocional, se comunicó con un referente de UPCN, quien se acercó a dialogar con ella y mantuvo conversaciones con el intendente. No obstante, aseguró que no hubo medidas efectivas para frenar el acoso ni un acompañamiento sostenido frente a la denuncia. La situación impactó severamente en su salud mental, al punto de requerir atención psicológica y posteriormente tratamiento psiquiátrico. Además, tras concretarse su despido, no se conocieron reclamos formales ni acciones gremiales de respaldo por parte de ATE o UPCN en defensa de la trabajadora.
Actualmente, Muñoz asegura sobrevivir realizando trabajos ocasionales mientras analiza junto a su abogado el inicio de acciones laborales por despido y por los años de antigüedad acumulados en el municipio.
Consultado por este medio sobre la situación, el intendente de Chimpay, Gustavo Sepúlveda respondió brevemente que “no se renovó contrato”. El jefe comunal no accedió a una entrevista, argumentando encontrarse enfermo y con fuertes molestias en la garganta.
La causa judicial continúa en trámite mientras la ex trabajadora reclama que se investiguen los hechos denunciados y que las autoridades municipales expliquen por qué, tras denunciar presunto acoso laboral y de género, terminó perdiendo su fuente de trabajo.









