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Alerta roja por la soberanía nacional: Estados extranjeros compran la Patagonia, saquean el agua y avanzan sobre los pueblos originarios

La legisladora rionegrina y ex presidenta del INAI, Magdalena Odarda, realizó una dura radiografía del proceso de expolio territorial que atraviesa el país. Denunció la compra de 70.000 hectáneas por parte de Emiratos Árabes y Qatar como posibles “refugios bélicos”, la entrega de recursos hídricos a potencias extranjeras y la criminalización de las comunidades indígenas tras el desguace de la Ley 26.160.

En un contexto donde los procesos de entrega del patrimonio nacional se aceleran a lo largo y a lo ancho del territorio argentino, la soberanía se encuentra en una de sus encrucijadas más críticas. Lejos de las cámaras principales, pero con un impacto geopolítico y ambiental devastador, se está reconfigurando el mapa de la Patagonia.

En una exclusiva entrevista realizada por el periodista Horacio Muñoz del Toro desde Las Parejas, Santa Fe, para el Movimiento Alternativa de Argentina, la abogada constitucionalista, ex senadora y actual legisladora de Río Negro, Magdalena Odarda, encendió todas las alarmas. Su denuncia no se limita a las conocidas corporaciones multinacionales; el enemigo, advierte, ha mutado: ya no son solo empresas, son Estados extranjeros los que compran el agua y la tierra argentina.

“Refugios bélicos” en la Patagonia: El negocio de los Estados extranjeros

El caso del Lago Escondido, secuestrado hace décadas por el magnate inglés Joseph Lewis a pocos kilómetros de la Ruta 40, es apenas la vidriera de un saqueo mucho más profundo y hermético. Odarda reveló que, desde 2017, Estados como los Emiratos Árabes Unidos y el Principado de Qatar han adquirido aproximadamente 70.000 hectáreas en la provincia de Río Negro, en plena zona de frontera y nacientes de agua.

“No son corporaciones, son Estados extranjeros que se esconden detrás de pantallas jurídicas con testaferros argentinos”, explicó la legisladora. La gravedad de la situación escala al revelar que los máximos jefes de Estado de estas potencias han visitado sus “posesiones” en la Patagonia con comitivas de más de 200 personas. Según Odarda, estos movimientos se dieron en total hermetismo y en fechas sospechosamente vinculadas a conflictos bélicos internacionales, planteando la hipótesis de que la Patagonia está siendo utilizada como un refugio bélico estratégico para élites extranjeras, sin que la población argentina haya sido informada.

La prueba de fuego de esta extranjerización estatal se dio en un juicio oral en Bariloche, donde el supuesto dueño local de estas tierras confesó ante un juez que las había adquirido con dos millones de dólares recibidos “en forma gratuita” por parte del Estado de Emiratos Árabes Unidos.

El agua: De bien común a mercancía de exportación

Mientras el gobierno de Río Negro, encabezado por Alberto Weretilneck, mantiene a la provincia en “emergencia hídrica”, en una contradicción flagrante se habilitan emprendimientos extractivistas. El proyecto de megaminería de oro Calcatreu, en Ingeniero Jacobacci, es el símbolo de esta esquizofrenia estatal: se permite la explotación aurífera en uno de los epicentros de la sequía provincial, poniendo en riesgo a los pequeños productores, la fruticultura y el turismo.

Pero el saqueo hídrico tiene rostro internacional. Odarda denunció haber conseguido el primer contrato firmado con Mekorot, la empresa estatal de agua de Israel. “Israel tomó conocimiento de todas las fuentes de agua de la provincia: subterráneas, superficiales, glaciares e incluso las del Atlántico”, sentenció, calificando el hecho como una entrega manifiesta de los bienes comunes. A esto se suma la presencia de capitales ingleses e israelíes en la explotación de la plataforma continental y el gas, en medio de un conflicto diplomático no resuelto por Malvinas.

Desguace legal y represión a los pueblos originarios

El avance del extractivismo y la venta de tierras a potencias extranjeras requiere un único e indispensable requisito: despojar a sus habitantes originarios. Para ello, el gobierno de Javier Milei derogó el decreto que renovaba la Ley 26.160, la norma de emergencia que frenaba los desalojos de comunidades indígenas mientras se realizaban los relevamientos territoriales.

El resultado es un escenario de violencia institucional. Los recientes y brutales desalojos al Lof Quintriqueo-Melo en Neuquén y las situaciones de vulneración en el norte del país y en General Conesa (Río Negro) muestran a un Estado actuando como “patrón de estancia”. Gendarmes con pertrechos militares enfrentando a mujeres indígenas, ancianos y niños, ignorando olímpicamente el Convenio 169 de la OIT y las Reglas de Brasilia.

“Hace 32 años que la democracia argentina tiene una deuda: reglamentar el artículo 75 inciso 17 de la Constitución, que reconoce la propiedad comunitaria indígena. Al no hacerlo, el Poder Judicial y los gobernadores protegen solo la propiedad privada, entendiendo la tierra como mercancía, cuando para los pueblos originarios la tierra es vida y no se vende”, remarcó Odarda.

El llamado a la empatía y el despertar ciudadano

Frente a la indiferencia de las grandes mayorías y la estigmatización mediática de los pueblos originarios, Odarda hizo un llamado a la conciencia colectiva. “Somos una patria multicultural. El Estado no puede tener la cara del General Roca, debe ser un Estado que cumpla la ley mediante el diálogo, no mediante la represión”, exigió.

La ex presidenta del INAI señaló que la única barrera contra este paquete de saqueo planificado es la organización popular, tal como ocurrió cuando la movilización en las calles logró frenar los intentos de derogación de la Ley de Tierras Rurales (27.737).

“Tenemos que salir a luchar para que de una vez por los pueblos indígenas tengan esa ley que la democracia les debe. Lo que sucedió con la comunidad Quintriqueo y Melo puede ser la antesala de una seguidilla de desalojos violentos en zonas donde hay petróleo, gas, oro o agua dulce. Eso no lo podemos permitir”, concluyó Odarda, quien prometió seguir militando desde su banca patagónica junto a las organizaciones socioambientales.

El reloj de la soberanía nacional corre en contra. Mientras los tratados de libre comercio y los negocios extractivistas se firman bajo llave en los despachos oficiales, el territorio, el agua y la dignidad de los pueblos preexistentes quedan a la intemperie, a merced de un capitalismo que ha devaluado la vida misma.


Con informaci[on de la entrevista realizada por Horacio Muñoz del Toro desde Las Parejas, Santa Fe, para el Movimiento Alternativa de Argentina.

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