Adrián Ravier inició su gestión como portavoz presidencial con un estilo menos confrontativo que Manuel Adorni, pero generó un fuerte rechazo al relativizar el impacto de los aumentos de tarifas y sugerir que las familias reduzcan el consumo de gas “abrigándose más”, en una frase que evocó las declaraciones de Mauricio Macri durante los incrementos tarifarios de su gestión.
El flamante vocero presidencial, Adrián Ravier, tuvo un debut que rápidamente quedó envuelto en la polémica al justificar los fuertes aumentos de los servicios públicos y plantear que las familias deberán modificar sus hábitos de consumo para afrontar las nuevas tarifas impuestas por el Gobierno de Javier Milei.
En su primera conferencia de prensa en Casa Rosada, el economista defendió la política de eliminación de subsidios y sostuvo que “es importante que las tarifas de los servicios públicos vayan retornando a sus precios libres, a sus precios de mercado, a sus costos”.
Ravier reconoció que la medida implica un fuerte impacto sobre los hogares, aunque la describió como una decisión “muy desafortunada” y “muy ingrata” que el Gobierno considera necesaria. “Te tengo que duplicar el gas, te tengo que duplicar el agua, te tengo que duplicar el costo de la electricidad”, expresó al explicar la postura oficial.
La declaración que mayor repercusión generó llegó cuando planteó que el incremento de las tarifas llevaría naturalmente a cambios en la conducta de los usuarios. “Ahora que está más caro el gas, voy a tratar de abrigarme más que prender el gas”, afirmó, al señalar que las familias deberán adaptar sus consumos frente a los nuevos precios.
La frase recordó inevitablemente una de las expresiones más cuestionadas de Mauricio Macri durante los tarifazos de su administración, cuando recomendó a los argentinos “no andar en remera” dentro de sus casas para reducir el consumo de calefacción.
Para fundamentar la política oficial, Ravier apeló además a la conocida expresión del economista Milton Friedman sobre que “no hay almuerzo gratis”, argumentando que los subsidios siempre terminan siendo financiados por alguien.
“Esos subsidios que se tenían que dar a las empresas como Camuzzi Gas, o Edenor, o Edesur y demás, alguien lo tiene que pagar. Nosotros estamos considerando que cada individuo, como es el principal beneficiario de ese servicio, debería ser el que aporte la tarifa”, sostuvo.
Las declaraciones del nuevo vocero llegan en un contexto de fuerte deterioro del poder adquisitivo y de incrementos sostenidos en los servicios esenciales, una combinación que golpea especialmente a los hogares de menores ingresos y a los sectores medios. En ese escenario, la sugerencia de reemplazar la calefacción por más abrigo fue interpretada por numerosos sectores como una muestra de desconexión del Gobierno con las dificultades cotidianas que atraviesa gran parte de la población para afrontar el costo de los servicios básicos.










