El dirigente Vicente Choque aseguró que redoblarán la vigilancia en la región y recomendó al expresidente usar chaleco antibalas. Además, el sector protestará contra la crisis económica y el “sometimiento” del actual Gobierno a Estados Unidos.
La tensión política y social en Bolivia sumó un nuevo capítulo este martes tras el anuncio de la Coordinadora de las Seis Federaciones de Productores de Coca del trópico de Cochabamba, que declaró el inicio de movilizaciones a nivel nacional a partir de este miércoles. La medida de presión llega acompañada de graves denuncias sobre la seguridad del expresidente Evo Morales y advertencias directas a las fuerzas del orden.
Vicente Choque, dirigente del sector cocalero, denunció la existencia de un supuesto plan para atentar contra la vida del exmandatario y lanzó un contundente ultimátum: “Cualquier militar o policía que intente ingresar al Trópico de Cochabamba para asesinar a nuestro hermano Evo, no va a salir de ahí”.
Ante este escenario, las bases cocaleras han determinado redoblar las vigilias y el control territorial en todas las guarniciones militares y policiales asentadas en la región del Trópico. Como medida de prevención extrema, Choque reveló que los productores le han recomendado a Evo Morales utilizar chalecos antibalas para proteger su integridad física.
“El hambre no se puede aguantar”
Más allá de la alerta por la seguridad de su líder histórico, el gremio cocalero estalló en protestas motivado por la severa crisis económica que atraviesa el país. Choque confirmó que las marchas y bloqueos no se limitarán al Trópico, sino que se extenderán por todo el territorio boliviano para exigir respuestas inmediatas al Gobierno, desafiando incluso posibles restricciones legales.
“La movilización va a ser a nivel nacional. Queramos, no queramos. No se puede aguantar, aunque haya un estado de excepción, el hambre no se puede aguantar”, sentenció el dirigente, evidenciando el profundo malestar social de las bases frente a la escasez y la situación financiera nacional.
Críticas al Gobierno y a la influencia de EE. UU.
Durante su intervención, el representante de las Seis Federaciones también arremetió contra la actual administración. Cuestionó duramente el manejo del reciente escándalo vinculado a “Cerimedo” y exigió públicamente que Rodrigo Paz “dé la cara” ante la opinión pública para dar explicaciones.
En la recta final de sus declaraciones, Choque acusó al Gobierno de ser “incapaz” de dirigir el país y denunció una supuesta pérdida de soberanía, afirmando que la actual gestión está sometida a los Estados Unidos en los ámbitos económico, político y militar. “Lamentamos que este Gobierno incapaz no sepa gobernar nuestro país”, concluyó, marcando el tono de las protestas que se prevén para los próximos días en Bolivia.









