Aunque destacan un “gran primer paso”, los trabajadores ratificaron la continuidad de los acampes hasta que haya acuerdos firmados y garantías concretas
Representantes del Consejo de Bienestar Policial y Penitenciario mantuvieron su primera reunión oficial con altos funcionarios del Gobierno provincial, en lo que constituye el inicio formal de una instancia de diálogo tras semanas de tensión. Tal como se había anticipado el pasado 8 de abril, el encuentro estuvo precedido por una reunión preparatoria que marcó el primer gesto de apertura por parte del Ejecutivo.
La reunión se realizó en la capital provincial y contó con la participación de los referentes sindicales Sabatini y Ramón Albornoz, mientras que por el Gobierno asistieron el secretario General de la Gobernación, Nelson Cides, y el secretario de Seguridad, Daniel Jara.
En un audio difundido luego del encuentro, Rubén Muñoz —principal referente del Consejo, actualmente detenido— calificó la instancia como un «gran primer paso» y remarcó la importancia del diálogo institucional. «La lucha es el motor de la historia. Hemos logrado abrir la primera puerta, que es el diálogo con el gobierno. Ellos han comprendido que en democracia solamente a través del consenso se construyen y modifican las relaciones», expresó.
Pese al tono positivo, desde la conducción del Consejo insistieron en llevar cautela a las bases. Reafirmaron que las medidas de fuerza continúan y que los acampes se mantendrán activos en toda la provincia. Según indicaron, la decisión responde a la necesidad de que los compromisos asumidos en la mesa de negociación se traduzcan en instrumentos formales, como decretos o actas firmadas, que garanticen mejoras salariales y el cese de las persecuciones administrativas.
El conflicto, que ya acumula 60 días de protestas sostenidas incluso bajo condiciones climáticas adversas, ingresa ahora en una etapa de negociación política. En ese escenario, la conducción del Consejo sostiene que la “paciencia y la unidad” serán determinantes para definir si se encamina una solución y se restablece la paz social dentro de la fuerza rionegrina.









