A ocho años de la restitución de su identidad, Marcos Eduardo Ramos supo que es hijo de Pastor Dante Campos, militante desaparecido durante la última dictadura. La confirmación fue posible mediante nuevas tecnologías incorporadas al Banco Nacional de Datos Genéticos.
Abuelas de Plaza de Mayo informó que, tras ocho años de investigación y gracias a avances científicos aplicados por el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), se logró confirmar que Marcos Eduardo Ramos, nieto recuperado Nº 128, es hijo de Pastor Dante Campos, militante del PRT-ERP desaparecido durante la última dictadura cívico-militar.
La noticia fue comunicada a Marcos por la Oficina de Derechos Humanos de Tucumán de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad, coordinada por el fiscal Pablo Camuña, quien además facilitó el encuentro con su tía paterna, Ilda del Valle Campos. La confirmación se conoció en la fecha de cumpleaños de Marcos y a pocos días del inicio del juicio por su apropiación y sustitución de identidad.
Marcos había recuperado su identidad en agosto de 2018, cuando un análisis de ADN permitió establecer su vínculo con la familia Ramos y reencontrarse con sus hermanos maternos, Elías Ismael y Camilo Suleiman. Sin embargo, hasta ahora no había sido posible confirmar científicamente quién era su padre.
Según reconstruyó la investigación, Marcos nació el 9 de junio de 1976 en San Miguel de Tucumán. Su madre, Rosario del Carmen Ramos, había sido secuestrada embarazada a comienzos de ese año en la localidad de San José, permaneciendo cautiva durante aproximadamente un mes antes de ser liberada. Poco después dio a luz a Marcos.
Entre noviembre y diciembre de 1976, Rosario fue secuestrada nuevamente y permanece desaparecida desde entonces. Ese mismo año, Marcos, de apenas unos meses de vida, fue secuestrado junto a su medio hermano Elías Ismael Suleiman, de ocho años, mientras ambos estaban al cuidado de una familia allegada. Los niños fueron trasladados por la fuerza a una vivienda en Tafí Viejo, donde había otros menores.
La búsqueda de Marcos tomó impulso en 2013 a partir de una denuncia presentada ante el Fondo Permanente de Recompensas del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación. La información señalaba a un joven como posible hijo de desaparecidos apropiado por una persona imputada por delitos de lesa humanidad en Tucumán. A partir de allí se inició una investigación judicial que permitió localizarlo y realizar los estudios genéticos que derivaron en la restitución de su identidad.
Durante años, una de las principales hipótesis sostenía que Pastor Dante Campos había sido pareja de Rosario del Carmen Ramos antes de ser desaparecido. Sin embargo, la falta de perfiles genéticos suficientes de la rama paterna impedía corroborar el vínculo.
La situación cambió con la incorporación de nuevas tecnologías al BNDG en 2023. Gracias al análisis de 2.900 nuevos marcadores genéticos, los especialistas lograron confirmar la filiación de Marcos con la familia Campos utilizando únicamente la muestra genética aportada por su tía Ilda, quien había dejado su ADN en el banco de datos en el año 2000.
La causa por la sustracción, retención, ocultamiento y sustitución de identidad de Marcos y su hermano fue elevada a juicio en abril de 2025. El único acusado que llegará al debate oral será Carlos Alberto Vega, ex capitán del Destacamento de Inteligencia 142 del Ejército Argentino en Tucumán y jefe de Actividades Especiales de Inteligencia durante 1976.
Desde Abuelas de Plaza de Mayo destacaron que la confirmación permitió completar la restitución de la identidad de Marcos. “Hoy podemos decir que Marcos pudo restituir completamente su derecho a la identidad: sabe que es hijo de Rosario del Carmen Ramos y de Pastor Dante Campos. Suma una tía a los dos hermanos maternos y seguirá reconstruyendo esta historia desde la verdad y el amor que durante tantos años le negaron”, expresó la organización en un comunicado.
Con información de “Página 12”










