La Legislatura provincial dio media sanción por unanimidad a una iniciativa que prohíbe llamadas, redes sociales y grabaciones durante cirugías. La norma busca prevenir infecciones y distracciones médicas tras el antecedente del caso Valentín Mercado Toledo.
La Legislatura de Río Negro aprobó este jueves por unanimidad, en primera vuelta, un proyecto de ley que regula de manera estricta el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos móviles en el campo quirúrgico de los establecimientos de salud públicos y privados de la provincia.
La iniciativa, impulsada por los legisladores Lucas Pica y Facundo López (JSRN), tiene como objetivo reforzar la seguridad del paciente y prevenir las infecciones asociadas al cuidado de la salud (IACS), un problema que la evidencia científica vincula directamente con la utilización de dispositivos móviles en áreas de alta criticidad médica.
Riesgo sanitario documentado
Durante el debate, Pica explicó que los celulares reúnen condiciones ideales para la proliferación de bacterias por la temperatura y la humedad que generan, y que ingresan a los quirófanos sin atravesar procesos de esterilización o antisepsia.
El legislador citó estudios que indican que las tasas de contaminación bacteriana en teléfonos utilizados en quirófanos oscilan entre el 83% y el 93%. Entre los patógenos más frecuentes se encuentra el Staphylococcus aureus, responsable de algunas de las infecciones posoperatorias más graves.
Además, señaló que incluso después de desinfectar un celular, el nivel de contaminación puede volver al 75% en apenas una semana si no existe un protocolo sostenido de higiene.
El antecedente de Valentín Mercado Toledo
Pica fundamentó la iniciativa en el caso de Valentín Mercado Toledo, el niño de cuatro años de General Roca que falleció durante una intervención quirúrgica y por cuyo hecho fue condenado el profesional que participó del procedimiento.
Según recordó, la Justicia acreditó que el anestesista no realizó el monitoreo adecuado del paciente debido a la manipulación de su teléfono celular. La condena fue ratificada este año por el Tribunal de Impugnación.
“Estamos hablando de una muerte totalmente evitable. Si hubieran estado presentes la responsabilidad, el sentido común y la ausencia de negligencia, Valentín hoy estaría con vida”, sostuvo Pica.
Qué prohíbe y qué permite la ley
El proyecto no establece una prohibición absoluta del uso de dispositivos móviles, sino que diferencia los usos permitidos de aquellos que representan un riesgo para el paciente.
Quedará estrictamente prohibido durante las cirugías
- Realizar o recibir llamadas personales.
- Enviar mensajes de texto.
- Usar redes sociales.
- Captar imágenes, videos o audios sin consentimiento expreso del paciente.
- Utilizar accesorios como auriculares o teclados que comprometan el área aséptica.
Sí estará permitido
- Atender emergencias médicas.
- Acceder a historias clínicas.
- Consultar protocolos médicos.
- Utilizar aplicaciones de diagnóstico por imágenes.
En estos casos, el dispositivo deberá permanecer en modo silencioso, ser utilizado fuera de la zona de asepsia directa y manipulado únicamente por personal no comprometido con el campo estéril.
Aplicación obligatoria en toda la provincia
La futura ley será de cumplimiento obligatorio en todos los establecimientos de salud de Río Negro, incluidos hospitales públicos, clínicas privadas y centros de la seguridad social.
Las instituciones deberán:
- Elaborar protocolos para el ingreso de dispositivos móviles.
- Implementar medidas de higiene específicas.
- Colocar señalización visible en los accesos a los quirófanos.
- Capacitar al personal sobre riesgos de contaminación y distracción.
Observaciones y apoyo de otros bloques
La legisladora y médica Ayelén Spósito (Vamos con Todos) propuso precisar mejor la diferenciación entre los distintos espacios del área quirúrgica y recordó que en el campo estéril ya existen protocolos estrictos que limitan el uso de celulares.
“En ese lugar no hay teléfonos celulares. Ni siquiera cuando surge una urgencia médica mientras se está operando”, afirmó.
También sugirió incorporar protocolos específicos de desinfección para los dispositivos que eventualmente ingresen a esas áreas.
Por su parte, el legislador Juan Murillo (PRO-Unión Republicana) respaldó el proyecto, aunque planteó dudas sobre los mecanismos de control y las sanciones por incumplimiento.
“No queremos nunca más un caso como el de Valentín”, expresó.
A pesar de las observaciones técnicas y de control, todos los bloques acompañaron la iniciativa, que ahora deberá continuar su trámite legislativo para convertirse en ley definitiva.
Con Información de QUORUM









